La presidenta Claudia Sheinbaum informó que la secretaria Anticorrupción y Buen Gobierno, Raquel Buenrostro, presentará una investigación elaborada a partir de fuentes abiertas sobre el presunto fraude electoral y la participación del entonces Instituto Federal Electoral (IFE), hoy Instituto Nacional Electoral (INE).
La revisión se da luego de que la Auditoría Superior de la Federación (ASF) inmovilizara cuentas vinculadas al organismo, situación que abrió cuestionamientos sobre el manejo de recursos y los antecedentes de la institución electoral.
Sin embargo, Sheinbaum adelantó que la revisión no se limitará a las contrataciones recientes, sino que buscará reconstruir una historia de al menos 27 años para identificar cómo determinadas empresas habrían concentrado contratos con autoridades electorales.
Entre los antecedentes que serán revisados se encuentran contrataciones realizadas desde finales de la década de 1990, así como señalamientos de posibles irregularidades registrados en 2005. La investigación también contempla información sobre proveedores y sus relaciones con distintos organismos electorales.
Por su parte, la ASF anunció que revisará las adquisiciones del INE, el extinto IFE y los organismos públicos locales electorales durante el periodo 2000-2025, con el objetivo de detectar patrones de contratación, concentración de proveedores y posibles prácticas ilegales.
Es importante precisar que la investigación se refiere a presuntas irregularidades en contrataciones y manejo de recursos públicos; no constituye, hasta ahora, una resolución que acredite fraude electoral. Además, la inmovilización de cuentas fue atribuida a la Unidad de Inteligencia Financiera (UIF), no directamente a la ASF.

















