Vienen procedentes de Francia y Alemania, formarán parte de un programa de conservación y reproducción de esa especie, después de su cuarentena de adaptación, estos gigantes africanos serán el nuevo atractivo del lugar
Wami, Salma, Lewa y Moana, cruzaron el Atlántico para vivir en la Perla de Occidente, hacer una nueva vida y familia. Se trata de estas cuatro especies de rinoceronte blanco que llegaron procedentes de las ciudades de París, en Francia y Hondenhagen, Alemania, al Zoológico de Guadalajara esta semana y se encuentra en etapa de adaptación a su nuevo hogar.
Estos animales forman parte de un programa internacional de conservación que busca contribuir a la reproducción y preservación de una especie amenazada por la caza furtiva y la pérdida de su hábitat natural en 11 países de África, donde el Zoológico de Guadalajara por sus condiciones y proyectos de conservación de fauna, fue elegido para ser el nuevo hogar de estos gigantes africanos.
Wami tiene 15 años, pesa cerca de dos toneladas fue el primero en conocer su nuevo hogar. Proviene del Zoológico de París. No viajó solo 10 mil kilómetros, lo hizo acompañado de tres hembras, Salma, de cinco años; y Moana de nueve años, ambas provenientes del Parque Serengeti de Hondenhagen. La cuarta hembra, Lewa, de cuatro años, proviene del Safari de Peaugres, en Francia.
Los cuatro rinocerontes viajaron en contenedores especiales, después de aterrizar su avión en el Aeropuerto Internacional “Miguel Hidalgo” de Guadalajara, fueron trasladados en caravana rumbo al Zoológico de Guadalajara (al norte de la ciudad) por especialistas zootecnistas y agentes de vialidad, explicó Luis Soto Rendón, director general de ese espacio.
“Todos llegaron en muy buenas condiciones. La realidad es que todo el traslado se llevó a cabo sin mayores contratiempos. Los animales respondieron muy bien”, detalló.

Durante todo está “Misión Rino” fue inspeccionada por personal de la Procuraduría Federal de Protección Ambiental con sede en Jalisco.
La llegada de Wami, al Zoológico de Guadalajara, fue el momento más emotivo que se vivió por todos los operadores de esa “Misión Rino”. Fue mediante una grúa como el contenedor donde viajaba se colocó en el nuevo espacio donde habitará mientras se adapta al clima y sitio, una vez que se abrió el contenedor, el rinoceronte blanco duró casi una hora para salir y tocar suelo tapatío por primera vez.
Similar proceso de adaptación que hicieron las otras tres hembras, sitio donde permanecerán al interior de las instalaciones del Zoológico de Guadalajara, para después enviarlos al espacio conocido como Maasai Mara, donde podrán ser observados por los visitantes, momento que podría ocurrió para Semana Santa de 2027.
Estos cuatro rinocerontes permanecerán de por vida en Guadalajara, aunque sus futuras arias que tengan una vez que las hembras entren en etapa de reproducción, podrán ser trasladas a otros zoológicos del mundo.
Un rinoceronte blanco es una especie amenazada por la caza furtiva derivada de la venta clandestina de sus cuernos. Existen en el mundo alrededor de 22 mil especies, la mayoría viven en cautiverio, viven en promedio de 35 a 45 años, su periodo de gestación es de 16 meses de la hembras, quienes dan a luz a crías de dos años y medio de edad.





















