El frágil alto al fuego en la Franja de Gaza, vigente desde el 19 de enero, fue interrumpido tras la decisión del gobierno israelí, liderado por Benjamin Netanyahu, de reiniciar los bombardeos en la región. Los ataques, que comenzaron en la madrugada, han dejado un saldo preliminar de más de 400 muertos y 500 heridos, según reportes del Ministerio de Sanidad de Gaza. Sin embargo, se teme que estas cifras aumenten en las próximas horas, ya que decenas de cuerpos permanecen atrapados bajo los escombros de edificios destruidos.
Zaher al Waheidi, director de la unidad del Ministerio de Sanidad de Gaza, confirmó a EFE que al menos 404 palestinos han perdido la vida, mientras que 562 personas han resultado heridas. Estas cifras no incluyen a las víctimas que aún no han sido rescatadas o trasladadas a hospitales. Según las autoridades gazatíes, la mayoría de los fallecidos son mujeres y niños.
Netanyahu justificó los ataques como una operación militar contra objetivos de Hamás, afirmando que Israel intensificará su fuerza militar para alcanzar sus objetivos en el conflicto. “A partir de ahora, actuaremos contra Hamás con mayor contundencia”, declaró su oficina en un comunicado. Por su parte, el ministro de Asuntos Exteriores israelí, Gideon Saar, explicó que la decisión de retomar los bombardeos se tomó para romper el “punto muerto” en las negociaciones con Hamás, que no han logrado la liberación de rehenes israelíes.
El ejército israelí también ordenó la evacuación de varias zonas cercanas a la frontera, incluyendo Beit Hanoun, en el norte, y barrios de Jan Yunis, en el sur, lo que ha generado temores de una posible incursión terrestre. Aunque las fuerzas armadas no han confirmado planes específicos, estas órdenes suelen preceder a operaciones militares de mayor escala.
Entre las víctimas de los bombardeos se encuentran altos funcionarios de Hamás, como Essam al Dalis, jefe del Ejecutivo del grupo en Gaza, y otros líderes políticos y militares. Hamás ha acusado a Estados Unidos de complicidad en los ataques, luego de que la Casa Blanca admitiera haber sido informada previamente sobre los bombardeos.
La situación humanitaria en Gaza es crítica. Los hospitales están al borde del colapso, con instalaciones médicas saturadas y una urgente necesidad de donaciones de sangre. La Federación Internacional de la Cruz Roja advirtió sobre el desbordamiento de los servicios sanitarios, mientras que el Ministerio de Sanidad de Gaza hizo un llamado urgente a la población para que done sangre.
Los bombardeos impactaron escuelas que albergaban refugiados y zonas humanitarias, causando víctimas en Jan Yunis, Nuseirat, Al-Bureij, Jabalia y la Ciudad de Gaza. “Si el número de víctimas sigue creciendo, enfrentaremos un problema aún mayor”, declaró Saleh al Hams, director de Enfermería del Hospital Europeo de Jan Yunis.
Con información de EFE















