La Ciudad de México es un paraíso para los amantes del café y el chocolate. Desde cafeterías con historia hasta chocolaterías innovadoras, este recorrido te llevará por los rincones más emblemáticos donde el sabor y la tradición se fusionan:
Café con historia
El Café Equis, en la colonia Centro, ha sido la “casa del café” desde 1930. Su fachada de mosaicos amarillos sigue intacta, y aquí puedes probar una mezcla única de granos de Veracruz, Chiapas y Oaxaca. El ritual es simple: pagas en caja, sirves tu café y te relajas en las bancas del lugar, rodeado de vitrinas y letreros con más de 90 años de historia.

Chocolate, el “oro negro” de los aztecas
El cacao era moneda de cambio en la época prehispánica. Moctezuma recibía cerca de 400 mil vainas de cacao al año, y hoy su legado se mantiene en cada taza de chocolate caliente.
En Casa Churra, el chocolate se disfruta con churros rellenos de cajeta o con tamales y sopes.

También en Que Bo, del chef José Ramón Castillo, los sabores son más arriesgados: mole, chamoy, queso de cabra y hasta chicle. O bien, para quienes buscan una experiencia ancestral, el pozol (cacao con maíz) o el Xocoatl (mezcla de chile, pimienta y cacao) son imperdibles.

Un final con vistas a la ciudad
El recorrido cierra con una panorámica inigualable desde el Café de la Gran Ciudad, en la Torre Sears. Sus granos oaxaqueños tienen un tostado robusto, y puedes endulzar tu bebida con vainilla, moka o cajeta, mientras contemplas el Palacio de Bellas Artes.

¿Sabías que…?
- El cacao es un producto ancestral que se ha cultivado en México desde hace miles de años. Los olmecas fueron los primeros en cultivarlo y prepararlo
- El chocolate no solo mejora la concentración y combate la fatiga, sino que también libera serotonina, la hormona de la felicidad.
- El café es la segunda mercancía más comercializada del mundo, después del petróleo.
- Brasil es el mayor productor de café, seguido de Vietnam y Colombia.














