Poco después de las 5:00 de la tarde, con las fotografías de sus hijos en alto y pese a los padecimientos de salud que aquejan a algunos de ellos, padres y madres de los 43 normalistas de Ayotzinapa dieron inicio a la marcha por el decimosegundo aniversario de la desaparición de los jóvenes, al grito de “¡Vivos se los llevaron, vivos los queremos!”.
Entre arengas y demandas, los familiares recalcaron que tras más de una década continúa sin resolverse lo esencial: el paradero de sus hijos.
A diferencia de ocasiones anteriores, en esta jornada los acompañan otras generaciones de sus propias familias: hijos y nietos que se integraron a la movilización portando playeras azul cielo con el rostro de los normalistas desaparecidos el 26 de septiembre de 2014.
Al arranque de la marcha, Melitón Ortega, vocero de las familias, adelantó que los padres y madres aguardan recibir el lunes información adicional sobre las pesquisas vinculadas con la búsqueda, las detenciones y las solicitudes de extradición.
Detalló que en la reunión celebrada el pasado 27 de agosto, la Presidencia de la República propuso dar continuidad a las investigaciones mediante una nueva metodología científica.
“Esperemos que no haya más, pues que vaya a complicar el sentir de los padres”, expresó.
Por su parte, María de Jesús Tlatempa, madre del normalista desaparecido José Eduardo Bartolo Tlatempa, enfatizó: “Nosotros le pedimos a la presidenta que deje de apoyar a los militares y que vea el caso de Ayotzinapa, porque a 12 años nosotros vamos a seguir en pie de lucha, no la podemos dejar”.
Agregó que “en nuestros hogares, nuestras familias nos preguntan ‘¿qué les ha resuelto la Presidenta?’, y nosotros les decimos ‘hasta ahora nada’. La investigación ahorita ahí quedó, y el Grupo Interdisciplinario de Expertos Independientes se fue, porque ya no le dieron condiciones para seguir investigando”.
El retorno de esos especialistas, subrayó, constituye una de las principales demandas de los padres y madres de los 43 normalistas a la presidenta Claudia Sheinbaum, quien se comprometió a atenderla.
Bajo el lema “Ayotzinapa: 12 años de lucha, 43 la luz que no se apaga”, la movilización partió del Ángel de la Independencia con rumbo al Zócalo, con las madres y padres avanzando junto a cientos de estudiantes de diversas normales del país, quienes arribaron a la Ciudad de México en más de 30 autobuses.
También participan representantes de organizaciones que los han acompañado a lo largo de estos años, como los centros de Derechos Humanos Miguel Agustín Pro Juárez y Tlachinollan, además de integrantes de Serapaz.
A la marcha se sumaron grupos estudiantiles de la UNAM, organizaciones civiles y sociales, y otros contingentes solidarios. Entre la multitud resaltó una manta sostenida por universitarios con la consigna: “Desencuartelen la verdad. A 12 años ¡justicia para Ayotzinapa!”.
En otras partes del contingente, un grupo de personas vestidas de negro y con el rostro cubierto avanzó entre los manifestantes. A su paso, comenzaron a provocar daños al mobiliario urbano, entre ellos un puesto metálico de servicio para bicicletas ubicado sobre Paseo de la Reforma, además de pintas y explosión de petardos.
Frente a estos hechos, las familias de los normalistas reiteraron su llamado a mantener la movilización de manera pacífica y a evitar actos ajenos a su jornada de protesta.
El contingente avanza lentamente por Paseo de la Reforma, arropado por cientos de personas que en esta ocasión se sumaron a las familias de los 43 normalistas de Ayotzinapa para exigir justicia y la presentación con vida de los estudiantes desaparecidos.















