La doctora Lucía Magis-Weinberg, investigadora en neurodesarrollo de la Universidad de Washington, explicó que la adolescencia no solo implica cambios físicos, sino una intensa transformación cerebral que ocurre a distintas velocidades según la región del cerebro.
Durante su participación en la conferencia de la presidenta Claudia Sheinbaum, detalló que el sistema límbico, encargado de procesar emociones, motivación y recompensas, madura aproximadamente hacia los 15 años, mientras que el sistema frontoparietal, responsable del autocontrol, la planificación y la toma de decisiones, continúa desarrollándose hasta los 20 o 25 años.
Esta diferencia provoca que adolescentes y jóvenes sean más sensibles a las recompensas inmediatas y, al mismo tiempo, tengan menor capacidad para regular impulsos o evaluar riesgos a largo plazo.
Videojuegos y plataformas
Magis-Weinberg explicó que los videojuegos, redes sociales y otras plataformas digitales interactúan directamente con el sistema de recompensas del cerebro.
Notificaciones, “likes”, logros, niveles superados y recompensas constantes generan liberación de dopamina, neurotransmisor relacionado con la motivación y el aprendizaje. Cuando esta estimulación es excesiva o prolongada puede favorecer patrones de uso compulsivo, especialmente en un cerebro adolescente que todavía desarrolla los mecanismos de autocontrol.
La especialista subrayó que esta etapa también representa una ventana de oportunidad para adquirir habilidades, aprender y desarrollar capacidades sociales; sin embargo, también existe una mayor vulnerabilidad para establecer hábitos poco saludables o presentar problemas de salud mental.
No todos los videojuegos representan un riesgo
Los especialistas aclaran que el problema no radica en los videojuegos por sí mismos, sino en el uso que se hace de ellos.
Diversas investigaciones muestran que los videojuegos también pueden fortalecer habilidades como:
- Resolución de problemas.
- Pensamiento estratégico.
- Trabajo en equipo.
- Creatividad.
- Coordinación visoespacial.
- Toma de decisiones.
Los beneficios dependen del tipo de juego, del tiempo de uso, de la supervisión familiar y del equilibrio con otras actividades cotidianas.
Durante la conferencia también se recordó que un uso problemático de dispositivos digitales puede asociarse con: Alteraciones del sueño, ansiedad y depresión, mayor aislamiento social, menor convivencia familiar, bajo rendimiento escolar, dificultades para controlar el tiempo frente a pantallas.
Las especialistas insistieron en que estos efectos suelen ser más notorios cuando las plataformas sustituyen actividades esenciales como el ejercicio, el juego presencial, el descanso o la convivencia con otras personas.
Pilares del desarrollo cerebral saludable en la adolescencia
De acuerdo con la explicación presentada y la evidencia científica citada durante la conferencia, un desarrollo cerebral saludable se fortalece mediante:
| Pilar | ¿Por qué es importante? |
| Dormir adecuadamente | Favorece la consolidación del aprendizaje, la memoria y la regulación emocional. |
| Actividad física diaria | Estimula el desarrollo cerebral y reduce estrés y ansiedad. |
| Convivencia cara a cara | Fortalece habilidades sociales, empatía y regulación emocional. |
| Juego libre y actividades recreativas | Impulsan la creatividad y el desarrollo cognitivo. |
| Alimentación equilibrada | Aporta nutrientes indispensables para el desarrollo del cerebro. |
| Uso responsable de pantallas | Reduce la sobreestimulación del sistema de recompensas. |
| Participación familiar | El acompañamiento y el diálogo ayudan a establecer hábitos digitales saludables. |
Mario Delgado, secretario de Educación Pública, sostuvo que el objetivo del Gobierno federal no es prohibir el uso de la tecnología, sino generar conciencia sobre sus efectos y construir una estrategia compartida entre familias, escuelas, especialistas y plataformas digitales para proteger el desarrollo de niñas, niños y adolescentes.















