Durante la Mañanera del Pueblo sobre los riesgos del uso excesivo de redes sociales, el secretario de Educación Pública, Mario Delgado, aseguró que el acceso de niñas, niños y adolescentes a estas plataformas no depende únicamente de que tengan un teléfono propio, sino también del uso de los dispositivos que les facilitan sus padres.
El funcionario relató que, durante las giras de trabajo de la presidenta Claudia Sheinbaum por escuelas del país, suele preguntarse a los estudiantes cuántos cuentan con un celular propio. Aunque la mayoría responde que no, al cuestionarles si utilizan el teléfono de sus padres al llegar a casa, muchas más manos se levantan.
Con ello, Delgado enfatizó que la supervisión del tiempo que los menores pasan en redes sociales es una responsabilidad compartida entre madres, padres, tutores y el entorno familiar.

Cambios en el cerebro por el uso excesivo
Por otra parte, la maestra en orientación psicológica y especialista en prevención de adicciones, Tania Jiménez García, explicó que el uso constante de redes sociales provoca una liberación de dopamina superior a la que generan actividades cotidianas.
Detalló que esta “sobredosis” de dopamina hace que el cerebro reduzca tanto su producción natural como la cantidad de receptores disponibles, lo que puede modificar su funcionamiento.
“No solamente se trata de que un niño sea apático, sino que su cerebro funciona de distinta manera. Se puede recuperar el cerebro, por supuesto, con el proceso adecuado”, afirmó.
Jiménez García también presentó datos atribuidos a las organizaciones Concieo y LLYC, según los cuales las nuevas generaciones podrían pasar hasta 20 años de su vida utilizando redes sociales si se mantienen las tendencias actuales de consumo digital.

Ante este panorama, hizo un llamado para fortalecer las acciones de prevención y concientización dirigidas a las familias, escuelas y autoridades.
Es un llamado a la acción, presidenta. Ponemos esta propuesta en consideración y seguiremos aportando información para generar mayor conciencia”, expresó.
Las autoridades reiteraron que el objetivo no es prohibir el uso de la tecnología, sino fomentar hábitos digitales saludables que permitan a niñas, niños y adolescentes aprovechar sus beneficios sin poner en riesgo su bienestar físico, emocional y cognitivo.
















