La incertidumbre sobre el futuro del T-MEC escaló este miércoles tras versiones de que el gobierno de Donald Trump anunciará que no extenderá el acuerdo comercial por otros 16 años. Sin embargo, la presidenta Claudia Sheinbaum salió a desactivar las alarmas y afirmó que el tratado no desaparece ni puede ser cancelado de manera unilateral.
Durante su conferencia matutina, la mandataria explicó que la decisión que pueda adoptar Estados Unidos forma parte del mecanismo de revisión previsto en el propio acuerdo y no implica el fin inmediato del tratado entre México, Estados Unidos y Canadá.
“Si quisiera salirse por completo, tendría que pasar por el Congreso. Hay que recordar que el Tratado pasó por los tres congresos —Canadá, Estados Unidos y México— es una ley”, subrayó.
Las declaraciones de Sheinbaum llegan después de que Reuters informara que la administración de Donald Trump notificará oficialmente que no respaldará la prórroga automática del T-MEC por 16 años, activando así el proceso de revisión contemplado en la llamada “cláusula de extinción”.
El tratado sigue vigente
La presidenta leyó el artículo 34.7 del T-MEC para aclarar que el escenario planteado no significa la desaparición del acuerdo.
Explicó que, si los tres países acuerdan extenderlo, el tratado se prorroga automáticamente por 16 años y continúa sujeto a revisiones periódicas. En caso de que Estados Unidos no firme la extensión en este momento, el acuerdo permanece vigente hasta 2036, con revisiones anuales que permitirían alcanzar un consenso más adelante.
Además, enfatizó que la posibilidad de renovar el tratado sigue abierta durante ese periodo, siempre que exista voluntad política de las tres naciones.
Trump endurece su discurso
La postura de Washington ocurre en medio de un cambio de tono del presidente Donald Trump, quien en semanas recientes ha cuestionado la utilidad del tratado para Estados Unidos.
El mandatario ha sostenido que su país no necesita los productos provenientes de México o Canadá y ha dejado entrever que evalúa el futuro del acuerdo comercial que él mismo impulsó durante su primer mandato para sustituir al TLCAN en 2020.
El endurecimiento del discurso coincide con nuevas presiones de Washington para incrementar el contenido estadounidense y regional en la industria automotriz, además de reforzar controles para evitar que productos chinos aprovechen las ventajas del tratado.
México busca mejores condiciones
Lejos de asumir una postura defensiva, Sheinbaum señaló que el Gobierno mexicano aprovechará el proceso de revisión para buscar condiciones comerciales más favorables.
Entre las prioridades mencionó la eliminación o flexibilización de los aranceles que Estados Unidos mantiene sobre vehículos, acero y aluminio mediante la Sección 232, medidas que operan fuera del marco del T-MEC.
“Nosotros queremos una mejor condición, incluso en esos dos casos. Creemos que es factible hacerlo a partir de este proceso de revisión”, afirmó.
Las próximas negociaciones
El proceso continuará este mismo miércoles con una reunión virtual entre el secretario de Economía, Marcelo Ebrard, el representante comercial de Estados Unidos, Jamieson Greer, y el ministro canadiense Dominic LeBlanc.
Posteriormente, Ebrard ofrecerá un informe sobre los avances y el jueves acudirá a la conferencia matutina para explicar el estado de las negociaciones. Además, el 20 de julio está prevista una nueva ronda formal de conversaciones entre México y Estados Unidos en la Ciudad de México.
Especialistas en comercio internacional coinciden en que la decisión de Washington no representa una salida automática del T-MEC, sino el inicio de un proceso de negociación que definirá el futuro de las reglas comerciales de Norteamérica.















