La historia de México dejará de estudiarse únicamente desde la investigación. El Gobierno federal dio un nuevo rumbo al Instituto Nacional de Estudios Históricos de las Revoluciones de México al convertirlo en un organismo público descentralizado que, por primera vez en su historia, podrá impartir educación superior pública y gratuita.
El decreto fue firmado por la presidenta Claudia Sheinbaum durante su conferencia matutina. Con este cambio, el instituto deja de depender de la Secretaría de Cultura y pasa a formar parte del Sistema Nacional de Centros Públicos de Investigación de la Secretaría de Ciencia, Humanidades, Tecnología e Innovación.
La secretaria Rosaura Ruiz Gutiérrez explicó que la transformación permitirá fortalecer una institución que durante décadas se ha dedicado a preservar la memoria histórica del país, pero que ahora también tendrá la responsabilidad de formar nuevas generaciones de historiadores, investigadores y especialistas en ciencias sociales y humanidades.
La oferta académica iniciará con tres licenciaturas: Historia, Ciencias Sociales y Humanidades, y Administración Pública y Buen Gobierno. También se abrirán maestrías en Humanismo Mexicano, Estudios de Género y Feminismos, y Movimientos Sociales y Rescate de la Memoria Histórica, además de especialidades y diplomados en temas como comunicación política, inteligencia artificial, derechos humanos, migración, ecología y relaciones exteriores.
Las convocatorias se publicarán durante julio y las clases comenzarán en septiembre. En una primera etapa, las actividades se desarrollarán en el Centro Histórico de la Ciudad de México, mientras se acondiciona una sede definitiva en el antiguo convento de Jesús María.
La renovación del instituto no se limitará al ámbito académico. Entre sus nuevas líneas de investigación estará el análisis de fenómenos políticos contemporáneos, incluido el avance de movimientos de extrema derecha en distintas regiones del mundo. Para ello contará con un consejo integrado por reconocidos historiadores e investigadores, además de especialistas jóvenes e intelectuales latinoamericanos.
Como parte del nuevo modelo, el INEHRM también pondrá a disposición del público todas sus publicaciones en formato digital gratuito, traducirá parte de su acervo a lenguas originarias y desarrollará audiolibros para personas con discapacidad visual.
Sheinbaum aseguró que la creación del nuevo organismo no implicará recortes para otros centros públicos de investigación y afirmó que el objetivo es ampliar la capacidad del Estado para formar profesionales y fortalecer el estudio de la historia como una herramienta para comprender el presente.
















