El Mundial 2026 no busca quedarse únicamente en las tribunas o dentro de los estadios. Bajo esa idea, impulsada por la presidenta Claudia Sheinbaum, México puso en marcha un proyecto nacional de futbol infantil y juvenil que ya movilizó a más de un millón de participantes y comenzó a detectar futuras promesas del deporte.
Así lo informó Rommel Pacheco, titular de la Conade, quien destacó que el llamado Mundial Social y las copas mundialistas permitieron llevar la experiencia futbolística a escuelas, comunidades y jóvenes de todo el país.
De acuerdo con el funcionario, participaron más de un millón 200 mil niñas, niños y jóvenes, integrados en 96 mil equipos provenientes de más de 28 mil escuelas de primaria, secundaria, preparatoria y bachillerato, así como en competencias de alto rendimiento de la Conade.
Tras superar fases municipales, estatales y nacionales, 24 equipos llegaron a la gran final celebrada en el Estadio Olímpico Universitario de Ciudad Universitaria, donde este día se disputaron los últimos encuentros y se realizó la premiación.
Pacheco aseguró que las competencias no solo representaron torneos de futbol, sino “el semillero más grande que se haya creado en el país y quizá en el mundo”, al combinar participación masiva con detección de talento.
Como parte del proyecto, explicó, se concretó un convenio con la Federación Mexicana de Futbol para identificar a las y los jugadores con mayor potencial. Del universo total de participantes, 106 niñas y niños fueron seleccionados por su desempeño deportivo.
Los jóvenes elegidos tendrán la oportunidad de integrarse a una Supercopa por categorías, vinculada a procesos de selección nacional varonil y femenil, además de acceder a visorías y canteras de equipos profesionales.
El evento contó también con actividades artísticas; el grupo musical Picus participó en la apertura con una canción dedicada al Mundial de futbol.















