La detención de Audias Flores Silva, alias El Jardinero, marca un golpe estratégico contra la estructura del Cártel Jalisco Nueva Generación. Considerado uno de los hombres de mayor confianza de Nemesio Oseguera Cervantes, El Mencho, Flores era identificado por autoridades mexicanas y estadounidenses como uno de los perfiles con mayores posibilidades de asumir el liderazgo del grupo criminal.
El secretario de Seguridad y Protección Ciudadana, Omar García Harfuch, informó que la captura fue resultado de una operación de inteligencia desarrollada durante más de un año, en coordinación con las Fuerzas Armadas y agencias internacionales.
Las investigaciones comenzaron en octubre de 2024, cuando Flores fue ubicado como objetivo prioritario por su papel dentro del CJNG. Además de coordinar operaciones de narcotráfico, se le atribuye el control de una red de extorsión a transportistas de carga en diversas carreteras del país.
De acuerdo con las autoridades, el seguimiento incluyó vigilancia terrestre, monitoreo aéreo y análisis detallado de sus rutas, esquemas de seguridad y posibles vías de escape. La operación se concentró en Nayarit, una zona estratégica para las actividades del cártel por su cercanía con importantes corredores de trasiego.
La fase final se activó tras confirmarse su ubicación. Luego de un seguimiento aéreo de 48 horas, elementos de la Marina interceptaron el vehículo en el que se trasladaba. Al verse rodeado, intentó huir y ocultarse en una tubería a un costado de la carretera, pero fue localizado y detenido por fuerzas federales.
El secretario de Marina, Raymundo Pedro Morales Ángeles, destacó que la planeación permitió anticipar cualquier reacción del objetivo, lo que hizo posible una captura limpia, sin enfrentamientos y sin pérdidas humanas.
Tras su arresto, El Jardinero fue trasladado a la Ciudad de México y puesto a disposición de la Fiscalía Especializada en Delincuencia Organizada. En Estados Unidos enfrenta una orden de detención provisional con fines de extradición por delitos relacionados con narcotráfico, asociación delictuosa y portación de armas.
La captura debilita una de las estructuras criminales más poderosas del país y representa un freno a una posible reconfiguración interna del CJNG.















