El modelo de Polos de Desarrollo para el Bienestar que arrancó en Tlaxcala perfila su salto a nivel nacional. El gobierno federal busca replicarlo en distintas entidades como una apuesta para atraer inversión, generar empleo y llevar crecimiento a regiones que históricamente han quedado fuera de los grandes corredores industriales.
La presidenta Claudia Sheinbaum Pardo explicó que el esquema parte de habilitar terrenos con infraestructura básica —vialidades, electricidad y espacios para trabajadores— para hacerlos atractivos a empresas, que posteriormente adquieren los predios. La administración de estos polos queda en manos de los gobiernos estatales.
El plan toma como referencia el polo instalado en Huamantla, un complejo de 53 hectáreas diseñado para detonar actividad económica fuera de las zonas industriales tradicionales.
De acuerdo con el secretario de Economía, Marcelo Ebrard Causabón, este parque podría generar hasta cinco mil empleos y ya cuenta con el interés de empresas tanto nacionales como extranjeras.
El modelo incluye incentivos fiscales durante los primeros años de operación, además de infraestructura complementaria —como plantas de tratamiento y servicios básicos— para garantizar condiciones óptimas. También contempla financiamiento privado en su fase inicial, con el objetivo de acelerar la urbanización y comercialización de los terrenos.
En paralelo, la gobernadora Lorena Cuéllar ya inició la compra de nuevos predios para ampliar el esquema dentro del estado, mientras otras entidades han comenzado a solicitar respaldo federal para replicarlo.
El anuncio llega en medio de un contexto internacional presionado por el alza en los precios del petróleo; sin embargo, el gobierno sostiene que, mediante ajustes fiscales, se ha logrado contener el impacto en combustibles.















