Con millones de familias ya registradas y en medio de un ambicioso plan de expansión, el Gobierno federal arrancó la nueva Beca Rita Cetina para útiles y uniformes, un programa que por primera vez otorgará apoyo directo a estudiantes de primaria en todo el país.
El coordinador de Becas para el Bienestar, Julio León, informó que este nuevo apoyo entregará 2 mil 500 pesos anuales por cada estudiante de primaria en escuelas públicas, con depósitos programados para agosto, justo antes del inicio del ciclo escolar. La respuesta ha sido masiva: más de 7.2 millones de registros ya están en proceso para recibir la tarjeta bancaria entre mayo y julio.
Pero el anuncio no llega solo. El sistema de becas se amplía y se articula como una red que acompaña a los estudiantes desde la educación básica hasta la universidad. A la par de este nuevo apoyo, continúan los programas ya existentes como la Beca Rita Cetina bimestral, la Benito Juárez para media superior y Jóvenes Escribiendo el Futuro para nivel universitario.
Presupuesto para becas
En este contexto, el secretario de Educación Pública, Mario Delgado, puso sobre la mesa el trasfondo político y presupuestal del anuncio: el crecimiento sin precedentes en el gasto destinado a becas.
De acuerdo con el funcionario, mientras en sexenios anteriores —de Vicente Fox, Felipe Calderón y Enrique Peña Nieto— la inversión conjunta no superó los 441 mil millones de pesos, en la administración de Andrés Manuel López Obrador se elevó a 463 mil millones.
La apuesta actual, bajo el gobierno de Claudia Sheinbaum, va aún más lejos: se proyecta una inversión superior a 1.13 billones de pesos en becas para 2030, casi el triple de lo destinado en casi dos décadas previas.
Además, Delgado destacó que el número de apoyos también se disparará. Si con Fox se otorgaron alrededor de 28 millones de becas en todo el sexenio, la actual administración prevé alcanzar 129.5 millones de apoyos, lo que representa un salto significativo en cobertura.
Sin embargo, más allá de las cifras, el reto estará en la implementación. La entrega de tarjetas, la correcta dispersión de recursos y la inclusión real de estudiantes en condiciones vulnerables serán clave para que este ambicioso sistema no se quede solo en promesas.
Con la nueva beca para primaria como bandera, el gobierno busca consolidar una política social centrada en la permanencia escolar, en un país donde, históricamente, el abandono por falta de recursos ha sido una constante.
















