En lo que es una fuerte derrota para Trump, el Tribunal Supremo de Estados Unidos dictaminó el viernes que el presidente excedió sus facultades al imponer aranceles generalizados invocando una ley diseñada para situaciones de emergencia nacional.
La corte, con una votación de 6 a 3, determinó que la agresiva política arancelaria de Trump no está amparada por la Ley de Poderes Económicos de Emergencia Internacional (IEEPA, por sus siglas en inglés), una legislación de 1977. El presidente había utilizado esta ley para justificar la imposición de aranceles a productos de todo el mundo.
La decisión invalida una parte sustancial de los aranceles impulsados por Trump, aunque no todos. El mandatario aún podría intentar restablecer algunas de estas tasas recurriendo a otras leyes.
El fallo, redactado por el presidente del Tribunal Supremo, John Roberts, representa un raro tropiezo para la administración Trump en un alto tribunal de mayoría conservadora (6-3). Roberts fue acompañado por los tres jueces de tendencia liberal y dos de los magistrados conservadores, Neil Gorsuch y Amy Coney Barrett.
“El presidente se atribuye el poder extraordinario de imponer aranceles de forma unilateral, sin límite de monto, duración o alcance”, escribió Roberts en la sentencia. La administración, añadió, “no señala ninguna ley” del Congreso que permita aplicar el lenguaje de la IEEPA para establecer aranceles. Por lo tanto, “concluimos que la IEEPA no autoriza al presidente a imponer aranceles”.
Los jueces Clarence Thomas, Brett Kavanaugh y Samuel Alito discreparon de la decisión.
La noticia provocó una reacción inmediata del presidente. Según una fuente cercana, Trump calificó el fallo de “vergüenza” durante una reunión con gobernadores, aunque también mencionó que cuenta con un “plan de respaldo”. La Casa Blanca no emitió comentarios de inmediato. Un día antes, Trump había expresado su temor a que los aranceles fueran anulados: “Sin aranceles, este país estaría en graves problemas ahora mismo”.
Paradójicamente, los mercados bursátiles reaccionaron al alza tras conocerse la decisión del tribunal.
La sentencia no desmantela por completo el entramado arancelario de Trump. Quedan en vigor, por ejemplo, los aranceles al acero y al aluminio, que se basan en leyes diferentes. Sin embargo, la medida afecta de lleno a dos grandes categorías: los aranceles “recíprocos” por país (que van desde el 34% para China hasta un 10% base para el resto del mundo) y el arancel del 25% impuesto a ciertos productos de Canadá, China y México, justificado por la administración como respuesta a la crisis del fentanilo.
Empresarios y grupos afectados celebraron el fallo. “Estos nuevos aranceles eran arbitrarios, impredecibles y malos para los negocios”, declaró Victor Schwartz, propietario de la importadora VOS Selections, en un comunicado. La coalición de pequeñas empresas ‘We Pay the Tariffs’ exigió un proceso de reembolso “rápido, completo y automático” para los importadores que pagaron estos gravámenes.
El gobierno federal ha recaudado alrededor de 130.000 millones de dólares gracias a los aranceles de la IEEPA, según datos de Aduanas. El juez Kavanaugh, en su voto particular, advirtió que la devolución de esos fondos podría tener un impacto significativo en el Tesoro. “La Corte no dice nada hoy sobre cómo debería el Gobierno proceder a devolver los miles de millones de dólares recaudados”, señaló.
El caso enfrentó a la administración con múltiples demandantes, desde pequeñas empresas como Plastic Services and Products hasta una coalición de estados liderada por Oregón. Los tribunales inferiores ya se habían pronunciado en contra de la Casa Blanca, lo que precipitó la intervención del Supremo para un fallo definitivo.
El alto tribunal aplicó en su razonamiento la llamada “doctrina de las cuestiones principales”, que sostiene que el Congreso debe autorizar explícitamente políticas de gran impacto nacional. Aunque Roberts citó esta doctrina, los jueces liberales, que se opusieron a ella en casos previos contra el presidente Joe Biden, basaron su voción esta vez en otros argumentos legales.
A pesar del duro golpe, Kavanaugh minimizó el impacto a futuro de la sentencia, señalando que “no es probable que restrinja en gran medida la autoridad arancelaria del Presidente en el futuro”, más allá del ámbito específico de la IEEPA.
Con información de NBC















