Internacional

Pedro Sánchez rompe el silencio: pide perdón por escándalo de corrupción en el PSOE

El presidente español compareció de urgencia para anunciar la dimisión de Santos Cerdán, su estrecho colaborador, implicado en una trama de comisiones ilegales. A pesar del golpe político, descartó adelantar elecciones

El presidente del gobierno español, Pedro Sánchez, compareció este jueves de forma urgente ante los medios de comunicación. En la sede del Partido Socialista Obrero Español (PSOE), ofreció una declaración cargada de tensión política y personal: pidió disculpas públicas a la ciudadanía y a la militancia socialista por el más reciente escándalo de corrupción que salpica a su círculo más cercano.

El epicentro de esta nueva crisis es Santos Cerdán, hasta hoy secretario de Organización del PSOE y diputado, implicado en una red de presuntas comisiones ilegales, manipulación de contratos públicos y hasta maniobras fraudulentas internas en procesos electorales del partido. Sánchez confirmó que ya le ha solicitado la renuncia a todos sus cargos.

“Hasta esta misma mañana estaba convencido de su integridad”, reconoció el mandatario. “Hoy, tras conocer el informe completo, debo reconocer que los indicios son graves. Por eso, pido perdón. No debimos confiar en él”.

La investigación fue encabezada por la Unidad Central Operativa (UCO) de la Guardia Civil, la misma que en años anteriores destapó escándalos de financiación ilegal del derechista Partido Popular. El informe, hecho público tras levantarse el secreto judicial, cuenta con más de 500 páginas que incluyen grabaciones, documentos y pruebas que involucran directamente a Cerdán y a otras figuras clave del socialismo.

Cerdán no es el único implicado. La sombra de la corrupción también alcanza a José Luis Ábalos, exministro y anterior secretario de Organización del PSOE, y a Koldo García, asesor de ambos. Estos tres hombres fueron, en su momento, los más cercanos colaboradores de Sánchez, especialmente en sus inicios cuando luchó por el liderazgo del partido enfrentando al aparato tradicional del socialismo español. De ese trío fundador, solo Pedro Sánchez permanece sin señalamientos judiciales.

A pesar de la magnitud del escándalo, el presidente fue tajante: no habrá elecciones anticipadas ni disolución de las Cortes Generales. “Este gobierno no se va a detener ante quienes buscan desgastarnos desde fuera ni desde dentro”, aseguró. También anunció una auditoría externa a las cuentas del PSOE como medida para restaurar la confianza ciudadana.

“No existe la corrupción cero en ninguna sociedad, pero sí existe la obligación de combatirla con firmeza”, señaló. “Mi compromiso con la regeneración democrática sigue intacto. Me indigna profundamente que unos pocos pongan en riesgo un proyecto político que millones de personas apoyan con esperanza”.

Sánchez finalizó su intervención subrayando que su gobierno no se va a rendir frente al “asedio político” que, asegura, enfrenta constantemente. Reiteró su decisión de no adelantar las elecciones generales: “No habrá convocatoria hasta 2027”.