¿Sabías que hoy es posible que un abogado gestione su jornada completa desde una sola plataforma, sin perder plazos, con menos correos electrónicos, menos estrés y mayor concentración en lo verdaderamente relevante? Esa es la propuesta de valor de Lemontech, una compañía con más de 20 años de experiencia en soluciones tecnológicas para el sector legal en América Latina.
En entrevista, Juan Pablo Granda, CEO de la empresa, explica que Lemontech nació con un objetivo claro: transformar la forma en que trabajan los profesionales del derecho.
“Nuestro norte empieza y termina en el mundo legal”, afirma. Actualmente, la compañía ofrece dos soluciones principales: una dirigida a despachos jurídicos y otra enfocada en departamentos legales dentro de empresas, cada una adaptada a sus respectivas necesidades y flujos de trabajo.
Durante un reciente taller en México, Granda presentó una plataforma integral diseñada para convertirse en la primera solución “end-to-end” para abogados corporativos. Desde el inicio de la jornada hasta su cierre, Lemontech permite centralizar solicitudes legales, gestionar contratos, asegurar el cumplimiento normativo e incluso monitorear procesos judiciales gracias a su integración directa con el poder judicial.
Una de las innovaciones más relevantes es su módulo de cumplimiento normativo basado en inteligencia artificial, que interpreta nuevas disposiciones legales y las traduce en acciones concretas para las empresas, asignando responsables y plazos específicos para su cumplimiento.
En un contexto como el mexicano, donde aún persiste el temor de que la inteligencia artificial reemplace empleos, Granda es enfático: “Lejos de ser una amenaza, la IA es el mejor aliado del abogado. Permite automatizar tareas repetitivas para que los equipos jurídicos puedan enfocarse en lo esencial: aportar criterio y generar valor”.
El verdadero desafío, señaló, es un cambio de mentalidad. México debe evolucionar de un modelo reactivo a uno proactivo, en el que se mida el impacto del área legal y se invierta en tecnología no solo para corregir errores, sino para prevenirlos.
“Es momento de frenar la pelota, observar y tomar decisiones. El cambio normativo no se detendrá, y sin el respaldo de la tecnología, será imposible mantenerse a flote”, concluyó Juan Pablo Granda.















