En el terreno donde hace años se pretendía construir un aeropuerto altamente cuestionado por su viabilidad técnica, ambiental y social, hoy florece un proyecto educativo y ecológico que simboliza el cambio de rumbo en las prioridades del país.
La presidenta de México, Claudia Sheinbaum Pardo, inauguró la nueva sede de la Universidad para el Bienestar “Benito Juárez García” en el Parque Ecológico Lago de Texcoco, un espacio que ahora beneficia a mil 144 estudiantes de diversas ingenierías y medicina.
Esta inauguración no solo representa la apertura de un nuevo centro educativo público, gratuito y de calidad, sino también la consolidación de una visión distinta para el país: una que prioriza la educación, el medio ambiente y los derechos colectivos por encima de megaproyectos que despojan y contaminan.
“Aquí se iba a construir un aeropuerto por encima de los derechos del pueblo. Hoy, en lugar de eso, hay una universidad, un área natural protegida y un proyecto que reconoce la vocación de la tierra”, señaló la mandataria, recordando la lucha del Frente de Pueblos en Defensa de la Tierra (FPDT), que hace 19 años resistió la imposición de un proyecto que no consideraba ni al entorno ni a sus habitantes.
La presidenta resaltó que con la llegada de la Cuarta Transformación se detuvo la obra del aeropuerto de Texcoco, se protegió el lago como sitio Ramsar, se inició el saneamiento de nueve ríos y se reforestó la zona. Paralelamente, se fortaleció el sistema de educación pública con la creación de universidades como la “Benito Juárez”, que hoy cuenta con más de 85 mil estudiantes en todo el país.
El evento, cargado de simbolismo, también coincidió con el Día de las y los Trabajadores de la Construcción, a quienes Sheinbaum agradeció por su labor en los grandes proyectos nacionales. “No podríamos hablar del Tren Maya, de Dos Bocas o de esta universidad, sin ustedes”, afirmó.
Por su parte, Arturo González, del FPDT, celebró que “en lugar de un aeropuerto que iba a destruir nuestras tierras, hoy hay una universidad que permite a los jóvenes seguir luchando por un México mejor”.
La nueva sede en Texcoco no solo ofrece formación académica en áreas clave como salud e ingeniería, sino también becas, seguro facultativo y apoyo económico para estudiantes en etapa de internado y servicio social, reafirmando que la educación no es un privilegio, sino un derecho.
Hoy, donde antes se imponía un proyecto que desoyó a la comunidad, se levanta un modelo que escucha, respeta y construye. Texcoco ya no es símbolo de despojo, sino de transformación, esperanza y futuro.
















