En el marco del 163 aniversario de la Batalla de Puebla, la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo encabezó la ceremonia conmemorativa en el monumento a Ignacio Zaragoza, donde destacó que el 5 de mayo es una fecha que debe recordar a los mexicanos el compromiso histórico con la libertad, la independencia y la soberanía nacional.
Acompañada por el gobernador de Puebla, Alejandro Armenta, la mandataria federal aseguró que “el presente y el futuro de México es el de ser una nación libre, independiente y soberana”, y afirmó que muchas generaciones han estado dispuestas a dar su vida por amor a la historia, al legado de los patriotas y al pueblo de México.
“¡Viva la soberanía nacional!”, exclamó Sheinbaum en su discurso, al recordar que este día conmemora uno de los momentos más conmovedores de la defensa de la patria, mismo que —señaló— ha echado raíces en el corazón del pueblo mexicano y es especialmente recordado por los migrantes en Estados Unidos, como símbolo de orgullo y resistencia.
Sheinbaum evocó también el contexto histórico del conflicto, señalando que los conservadores de la época buscaban la imposición de un rey europeo, oponiéndose a la Constitución de 1857 y a las Leyes de Reforma, las cuales representaban el triunfo del bienestar común sobre los privilegios, la justicia sobre el abuso, y la democracia sobre la monarquía.
En su intervención, la presidenta reconoció el papel de los pueblos originarios, especialmente los indígenas poblanos, que con lanzas de madera y herramientas del campo defendieron valientemente el territorio nacional.
“Hay hombres y mujeres que la historia juzga como traidores, y otros que permanecen siempre en el corazón de su pueblo, como Ignacio Zaragoza”, dijo la mandataria. Recordó que el general fue declarado emérito de la patria en grado heroico por Benito Juárez, y su legado sigue vivo como símbolo de resistencia.
Por su parte, el gobernador Alejandro Armenta advirtió que la soberanía mexicana sigue enfrentando amenazas, esta vez por intereses económicos y políticos que promueven el neoconservadurismo y el intervencionismo. “Hoy, como en el siglo XIX, hay quienes buscan frenar los logros democráticos y de justicia social alcanzados por el proyecto de la Cuarta Transformación”, señaló.
Armenta reafirmó que Puebla está alineada con los principios de este movimiento y acompaña a la presidenta Sheinbaum en la construcción del “segundo piso de la transformación”.
El acto concluyó con un desfile cívico-militar en la explanada de los Fuertes de Loreto y Guadalupe, con la participación de más de 3 mil 400 elementos de las Fuerzas Armadas, entre ellos brigadas de fusileros paracaidistas, así como 12 mil 500 estudiantes de 33 instituciones educativas. También se tomó protesta a 536 jóvenes del Servicio Militar Nacional.
















