La presidenta Claudia Sheinbaum se pronunció esta mañana en torno a la polémica por la prohibición de ciertos géneros musicales en espacios públicos, como los corridos tumbados y la música que podría hacer apología del crimen.
“Yo no soy partidaria de las prohibiciones”, expresó la mandataria. Aclaró que, aunque en temas como la venta de dulces en las escuelas las restricciones son necesarias por salud pública, en el caso de la música considera que la educación y la conciencia social son herramientas más eficaces.
Sheinbaum reconoció que algunos municipios han decidido limitar este tipo de contenidos en eventos públicos, pero insistió en que el gobierno federal apuesta por fomentar una cultura de paz. “Es mejor la educación, la formación y que la propia sociedad vaya haciendo a un lado estos contenidos musicales, que la prohibición per se”, subrayó.
También señaló que hay casos extremos donde los límites deben ser claros, como cuando se promueve a narcotraficantes en eventos públicos, algo que podría considerarse delito.
Destacó el ejemplo de artistas como Natalia Lafourcade y Julieta Venegas, quienes han representado a México con creatividad, sin recurrir a discursos violentos. “Hay una generación de mujeres con enorme talento que pone en alto el nombre de México”, señaló, mencionando también a Ximena Sariñana y Lila Downs.
La presidenta celebró la iniciativa del concurso México Canta, el cual busca impulsar nuevas voces juveniles con mensajes positivos y propuestas frescas. “Este concurso tiene como objetivo entusiasmar a las y los jóvenes para que participen con otros contenidos”, dijo, y adelantó que algunas de las canciones del certamen se presentarán los viernes durante las transmisiones oficiales.
Finalmente, Sheinbaum fue cuestionada sobre si tendrá su propia playlist como en su momento lo hizo el expresidente López Obrador. Respondió con una sonrisa: “Sí, por supuesto. La compartimos pronto”, y recordó con humor un encuentro reciente con el nieto de la presidenta de Honduras, quien le confesó ser fan de Juan Gabriel, demostrando que la música mexicana sigue cruzando fronteras y generaciones.















