La Casa Blanca respondió este lunes a un llamado de un miembro francés del Parlamento Europeo que solicitaba la devolución de la Estatua de la Libertad, afirmando que, de no ser por la ayuda de Estados Unidos durante la Segunda Guerra Mundial, Francia “estaría hablando alemán”.
La secretaria de prensa, Karoline Leavitt, declaró a los periodistas: “Mi consejo para ese político francés de bajo perfil y no identificado es que recuerde que es solo gracias a los Estados Unidos de América que los franceses no están hablando alemán en este momento, por lo que deberían estar muy agradecidos con nuestro gran país”.
La réplica de la Casa Blanca se produce en medio de tensiones diplomáticas y refleja el descontento ante la solicitud del parlamentario francés. La Estatua de la Libertad, un regalo de Francia a Estados Unidos en 1886, se ha convertido en un símbolo de la amistad entre ambas naciones, aunque este episodio destaca las complejidades históricas y políticas que subyacen en su relación.















