La memoria, la identidad y la ausencia toman forma en Tabasco con la llegada de Huellas del olvido, exposición del escultor y artista transmedia colombiano Joaquín Restrepo, que ahora se presenta en el Centro Cultural Quinta Grijalva, donde permanecerá abierta al público hasta finales de noviembre.
La muestra representa un momento relevante para este recinto, recientemente incorporado a la Red de Centros Culturales del Centro Nacional de las Artes (CENART), al convertirse en la primera exposición de un artista internacional que alberga el espacio.
El proyecto llega a Quinta Grijalva después de su participación en el Festival Cultural de la Ceiba 2026, donde las esculturas ocuparon la Plaza de Armas de Villahermosa y establecieron un diálogo directo con el espacio público. Ahora, instaladas en un entorno cultural, las piezas adquieren una atmósfera más íntima que invita a observarlas desde la contemplación.
Inspirada en antiguas tradiciones chontales sobre las ánimas que permanecen entre los vivos antes de desaparecer en el olvido, Huellas del olvido forma parte de Cartografías de la Memoria, proyecto con el que Restrepo explora la relación entre territorio, cuerpo, identidad, migración y memoria.
Las esculturas no representan personajes ni acontecimientos concretos. Son presencias silenciosas que buscan provocar distintas interpretaciones en cada espectador y abrir preguntas sobre aquello que permanece cuando las personas y los territorios cambian.
De Tabasco al circuito internacional del arte
La exposición también llega a Tabasco acompañada por una trayectoria internacional que ha colocado la obra de Restrepo en escenarios de relevancia para el arte contemporáneo.
De manera paralela a su presencia en México, el artista presenta Nostos en el Palazzo Donà Dalle Rose, en el marco de la Bienal de Venecia, mientras que Limen Ex Onere Nascitur se exhibe en Iller Gallery, dentro del Centro Cultural Mühle Tiefenbrunnen de Zúrich, Suiza.
Estas participaciones amplían el alcance de una propuesta artística que encuentra en distintos territorios nuevas formas de hablar sobre la memoria y la condición humana, y permiten que Tabasco se integre a ese diálogo internacional mediante una exposición que conecta las expresiones contemporáneas con las raíces culturales de la región.

Para el Centro Cultural Quinta Grijalva, la llegada de Huellas del olvido representa además el inicio de una programación que busca convertir el recinto en un punto de encuentro para la creación contemporánea, el intercambio cultural y la reflexión colectiva.
Hasta finales de noviembre, habitantes y visitantes podrán recorrer la exposición y encontrarse con una pregunta de fondo: ¿qué queda de nosotros y de los lugares que habitamos cuando el tiempo comienza a borrar nuestras huellas?
















