El ejército de Irán decretó este sábado un nuevo bloqueo del Estrecho de Ormuz, luego de acusar a Estados Unidos de haber violado de manera “flagrante” los términos del acuerdo preliminar alcanzado esta semana, al no haber podido detener la continuación de los bombardeos israelíes en territorio libanés.
A través de un comunicado difundido por la cadena estatal IRIB, el Mando Militar Conjunto iraní señaló que Washington incumplió el primer punto —y el más esencial— de los catorce que conforman el memorándum de entendimiento: garantizar el cese de las operaciones militares de Israel en Líbano. En las últimas 24 horas, los ataques israelíes —justificados como respuesta a acciones de Hezbolá— han causado más de medio centenar de víctimas mortales.
Como respuesta a lo que calificaron como “la violación persistente e ininterrumpida del alto el fuego por parte del régimen sionista en el sur del Líbano”, así como al “asesinato brutal y el desplazamiento forzado de cientos de miles de personas inocentes”, y ante la negativa israelí a retirar sus tropas de esa región —confirmada el viernes por el ministro de Defensa de Israel, Israel Katz—, las autoridades persas anunciaron el cierre total del estrecho al tránsito marítimo.
La Marina de la Guardia Revolucionaria ratificó la medida con un mensaje contundente: “El Estrecho de Ormuz permanece vedado para toda embarcación, debido a los crímenes cometidos por el régimen sionista en Líbano y al quebrantamiento de los compromisos estadounidenses para garantizar una tregua”. La armada advirtió que cualquier nave que se aproxime a la zona “pondrá en riesgo su propia seguridad”.
Desde el inicio de las negociaciones, Irán condicionó cualquier avance diplomático al cese inmediato de las hostilidades israelíes en el sur del Líbano, región que ha sido parcialmente ocupada por las fuerzas de Tel Aviv en el marco del conflicto con Teherán. Mientras tanto, los militares israelíes han proseguido su avance en medio de enfrentamientos sangrientos con las milicias de Hezbolá —aliado clave de Irán— y han bombardeado decenas de localidades libanesas. El viernes, el Ministerio de Salud de Líbano reportó 49 fallecidos; las cifras provisionales de este sábado elevan la cuenta a al menos 17 muertos más, entre ellos un soldado.
El propio ejército libanés acusó este sábado a Israel de tratar de sabotear el acercamiento entre Washington y Teherán. “Ha quedado claro que la persistencia de las agresiones israelíes busca impedir cualquier solución que pueda restaurar la estabilidad en Líbano”, denunció en un comunicado.















