El Gobierno federal confirmó que el proyecto turístico promovido por una empresa privada en la costa de Mahahual, Quintana Roo, no se llevará a cabo debido a su posible impacto ambiental sobre ecosistemas estratégicos de la región.
Durante su conferencia, la presidenta explicó que los proyectos de inversión privada en México deben cumplir con la normatividad nacional, especialmente en materia de impacto ambiental, uso de zona federal y regulación aplicable a áreas costeras, atribuciones que corresponden a la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales (Semarnat).
En el caso de Mahahual, señaló que la propuesta impulsada por Royal Caribbean contemplaba el desarrollo de infraestructura turística en una zona de alta sensibilidad ecológica, donde existen ecosistemas arrecifales y dos áreas naturales protegidas.
“La Semarnat estaba haciendo la evaluación y ya se había orientado que era un proyecto demasiado invasivo en la zona”, sostuvo.
Aunque la empresa decidió retirar su iniciativa, la mandataria indicó que previamente la Semarnat ya había determinado emitir resoluciones negativas para los permisos relacionados con un muelle y otros componentes del proyecto turístico.
Ante ello, el Gobierno federal y autoridades estatales analizan mecanismos de protección adicional para la región, incluyendo la posibilidad de restringir el desarrollo exclusivamente a actividades de ecoturismo bajo criterios ambientales específicos.
“Se está evaluando darle una categoría adicional de protección para que ya no se desarrollen proyectos de este tipo en la zona”, explicó.
Sobre otro caso en Loreto, Baja California Sur, la presidenta afirmó que hubo una interpretación errónea respecto a un acuerdo relacionado con el ingreso de embarcaciones, luego de que surgieran preocupaciones por la eventual construcción de un puerto de gran escala.
Para disipar dudas, dijo, el Gobierno emitió un nuevo decreto aclarando que no se busca impulsar un desarrollo portuario masivo ni actividades que comprometan los ecosistemas marinos locales.
Asimismo, abordó el caso del proyecto México Pacific, ligado a infraestructura energética en el norte del país. Recordó que se trata de una iniciativa aprobada durante la administración anterior con autorización de impacto ambiental vigente, pero actualmente se mantiene bajo revisión.
Según detalló, el Gobierno dialoga con la empresa para garantizar la protección de ecosistemas, evaluar el tránsito marítimo asociado al proyecto y coordinar consultas con organismos internacionales especializados en conservación.
La presidenta subrayó que la política ambiental federal busca equilibrar la inversión privada con la preservación ecológica, por lo que los proyectos deberán ajustarse, reubicarse o incluso rechazarse cuando representen riesgos ambientales incompatibles.















