En una operación aérea coordinada y de respuesta inmediata, la Secretaría de la Defensa Nacional desplegó mil 170 elementos del Ejército Mexicano hacia puntos estratégicos del norte y el Bajío, con el objetivo de reforzar la seguridad y contener la actividad de grupos delictivos.
El movimiento se realizó la tarde del 18 de marzo, cuando efectivos —entre ellos 270 integrantes de la Brigada de Fusileros Paracaidistas— fueron trasladados en tres aeronaves de la Fuerza Aérea Mexicana con destino a Tijuana, Ciudad Juárez y León.
El refuerzo busca fortalecer el despliegue operativo que ya mantienen las zonas militares en Baja California, Chihuahua y Guanajuato, entidades que en los últimos años han enfrentado distintos niveles de violencia vinculada a la delincuencia organizada.
De acuerdo con lo informado, la misión de los elementos será trabajar en conjunto con autoridades de los tres órdenes de gobierno, incluyendo a la Guardia Nacional, para realizar tareas de patrullaje, disuasión y prevención del delito.
Las fuerzas desplegadas operarán bajo lo establecido en la Ley Nacional sobre el Uso de la Fuerza, con el compromiso de respetar los derechos humanos, mientras buscan generar condiciones de mayor tranquilidad para la población en estas regiones clave del país.
























