El director general del Banco Nacional de Obras y Servicios Públicos (Banobras), Jorge Mendoza, destacó la creciente relevancia de las inversiones mixtas como un esquema de financiamiento que combina recursos públicos y privados bajo el control del Estado mexicano.
Durante su exposición, Mendoza explicó que este modelo establece que el Estado define las reglas de operación y los objetivos sociales de los proyectos, mientras que el capital privado participa bajo la rectoría estatal. Entre sus principales beneficios se encuentran la compartición de ganancias, la reducción de la dependencia del presupuesto público y la protección de las finanzas estatales.
A diferencia de las concesiones tradicionales, subrayó que las inversiones mixtas garantizan que la propiedad y el control de los proyectos estratégicos permanezcan en manos del Estado, al tiempo que la inversión privada permite acelerar su desarrollo sin comprometer los intereses nacionales.
“Estamos tratando de que todo lo que se haga con inversiones mixtas genere un bienestar social, que logre prosperidad compartida, que tanto lo merece el pueblo mexicano”, afirmó el titular de Banobras.
Mendoza mencionó algunos proyectos emblemáticos financiados bajo este esquema, entre ellos la compra de las 13 plantas de Iberdrola, el Aeropuerto de Tepic y la carretera Las Varas–Compostela, los cuales, dijo, reflejan el potencial de este modelo para impulsar infraestructura estratégica con impacto social.















