Lo que comenzó como una crítica política terminó convertido en un ejercicio colectivo de verificación. Las declaraciones de Felipe Calderón Hinojosa sobre la falta de avances sociales en el sexenio de Andrés Manuel López Obrador provocaron que usuarios de redes sociales desempolvaran estadísticas oficiales para confrontar su versión con los registros históricos.
En la conversación digital, los datos del CONEVAL ocuparon un lugar central. Internautas recordaron que durante la administración de Calderón la pobreza por ingresos aumentó de forma considerable entre 2006 y 2012, al igual que la población en situación de pobreza multidimensional, cifras que contrastan con la narrativa que el exmandatario difundió recientemente.
La discusión no se quedó en el terreno social. Usuarios ampliaron el contraste hacia variables macroeconómicas del periodo más reciente, especialmente la deuda externa. Registros de plataformas especializadas muestran que entre 2018 y 2023 el monto total de la deuda se redujo ligeramente y, sobre todo, disminuyó su proporción respecto al Producto Interno Bruto, un dato que fue interpretado como un signo de mayor estabilidad fiscal.
El intercambio escaló cuando el expresidente citó una columna periodística para respaldar sus argumentos. En respuesta, parte de la audiencia digital lo acusó de seleccionar información a conveniencia y llevó el debate a un plano tecnológico al consultar sistemas de inteligencia artificial para evaluar la solidez de sus afirmaciones frente a fuentes oficiales.
Más allá del cruce de señalamientos, el episodio evidenció una dinámica cada vez más frecuente: las redes sociales funcionan como un espacio donde la memoria estadística se reactiva y las figuras públicas son confrontadas, en tiempo real, con los números que marcaron su paso por el poder.