Ante la dificultad de definir qué videojuegos pueden considerarse violentos, el gobierno federal dio marcha atrás a una de las medidas fiscales planteadas para 2026. La presidenta de México, Claudia Sheinbaum, anunció este martes que no se cobrará el impuesto a los videojuegos violentos, al considerar inviable establecer una línea clara que permita su aplicación.
Durante su conferencia matutina, la mandataria explicó que, aunque ella misma había solicitado retirar el gravamen, éste permaneció inicialmente en la Ley de Ingresos. Sin embargo, tras una revisión, se decidió no aplicarlo. “Es muy difícil distinguir entre un videojuego que tiene violencia y uno que no; cómo le vas a poner un impuesto y quién va a determinar esa circunstancia”, señaló desde Palacio Nacional.
Sheinbaum detalló que, en lugar de un impuesto, el gobierno impulsará campañas de concientización dirigidas a jóvenes y adolescentes para advertir sobre los riesgos asociados al uso excesivo de videojuegos, en especial aquellos en línea. “Muchos generan adicción, cuestan dinero y además promueven conductas de violencia”, afirmó.
De acuerdo con el Paquete Económico 2026, la Secretaría de Hacienda y Crédito Público (SHCP) había propuesto aplicar una tasa del 8% a la venta de videojuegos en formato físico y a los servicios digitales de acceso o descarga, ofrecidos tanto por empresas nacionales como extranjeras sin establecimiento en México. Con el anuncio presidencial, dicha medida queda sin efecto.