En el Senado se viven horas de incertidumbre. El coordinador de Morena, Adán Augusto López Hernández, trabaja contrarreloj para asegurar la presencia de las dos terceras partes del Pleno en una sesión convocada para este jueves por la mañana, una reunión sin orden del día y envuelta en absoluto hermetismo.
La falta de información oficial ha desatado múltiples especulaciones entre los legisladores. La versión que más fuerza ha cobrado es que el tema central será la renuncia del fiscal general, Alejandro Gertz Manero, cuyo periodo concluye oficialmente en el dos mil veintisiete. En círculos políticos se comenta que el funcionario ha reducido considerablemente su actividad pública, incluida su participación en las reuniones de seguridad del Ejecutivo federal.
En medio de ese escenario, posibles sustitutos ya se discuten de manera informal. Entre los nombres mencionados destacan el exministro Arturo Zaldívar y el secretario de Seguridad, Omar García Harfuch, este último visto por algunos sectores del oficialismo como una figura que podría reubicarse estratégicamente fuera del tablero sucesorio.
Por la relevancia de la Fiscalía General, cualquier movimiento genera atención inmediata desde Estados Unidos, país que mantiene un estrecho seguimiento de la política de seguridad mexicana.
Otra hipótesis que circula entre senadores apunta a la eventual votación de una reforma constitucional cuyo contenido permanece reservado. Esta opacidad ha provocado molestia en diversos integrantes de la bancada. Se habla ya de al menos quince legisladores que no han confirmado su asistencia, entre ellos figuras como Javier Corral y Gerardo Fernández Noroña, quien adelantó que no acudirá.
La actividad política se intensificó tras la reunión que Adán Augusto sostuvo este miércoles en Palacio Nacional, encuentro después del cual comenzó a movilizar a los senadores para asegurar quórum en la sesión.
Al interior de Morena, el titular de la Jucopo se muestra fortalecido y con un papel cada vez más protagónico. Su peso político se evidenció recientemente durante el informe de la senadora Andrea Chávez, evento que reunió a cerca de cuarenta legisladores y que reforzó la percepción de su ascendente influencia en el Senado.















