A ciento noventa y seis días del arranque del Mundial dos mil veintiséis, México ya huele a fiesta global. Las tres ciudades sede —Ciudad de México, Guadalajara y Monterrey— presentaron la radiografía completa de lo que están construyendo para recibir trece partidos, incluido cuatro duelos de repechaje que llegarán en apenas cuatro meses.
El país se prepara para escribir su nombre, otra vez, en la historia del futbol. Y lo hace con obras, con visión, con estadios revitalizados y con un compromiso: que la Copa del Mundo deje beneficios reales en cada territorio.
Trabajo “de equipo campeón”
Gabriela Cuevas, Coordinadora General del Mundial dos mil veintiséis, abrió la presentación con una frase que marcó el tono: “Aquí demostramos que jugando en equipo se obtienen grandes resultados”.
Por primera vez, FIFA permitió la creación de un comité por cada ciudad sede en México, lo que ha dado fluidez, coordinación y decisiones a tiempo. Las dependencias federales trabajan con protocolos homologados para estadios, espacios públicos y zonas de celebración, con enfoque de género y protección infantil.
Además, México avanza en movilidad, aeropuertos, carreteras y transporte público —incluido el tren Buenavista–AIFA— para que la experiencia de millones de visitantes sea impecable.
“México volverá a hacer historia”, remató Cuevas.
Y eso se nota en cada sede.
CDMX: la capital que vuelve a encender el Mundial
Clara Brugada lo dijo con orgullo: “La pelota vuelve a casa”.
La Ciudad de México será la primera ciudad en la historia en inaugurar cuatro Mundiales y quiere que este sea el más humano, el más inclusivo y el más vibrante.
Lo que prepara la CDMX:
- Regeneración urbana alrededor del Estadio Ciudad de México.
- Nuevas rutas de electromovilidad: la Ruta del Chapulín, el nuevo Tren Ligero y líneas eléctricas en el Centro Histórico.
- Trescientos treinta y cuatro kilómetros de caminos seguros para mujeres.
- Treinta mil cámaras nuevas para tener la ciudad más videovigilada de América.
- Cincuenta kilómetros de iluminación en calles y edificios emblemáticos.
- Quinientas canchas nuevas de fútbol.
- Rehabilitación de Xochimilco y diez rutas turísticas renovadas.
Y la joya: treinta festivales futboleros gratuitos, uno de ellos en el Zócalo con pantallas gigantes, música, cultura, cine y actividades para todas las edades.
La ciudad no quiere ser sede: quiere ser protagonista.
Guadalajara: fiesta tapatía a lo grande
Pablo Lemus presentó a Jalisco como una sede con ritmo, sabor y capacidad. La ciudad está lista para recibir a miles de aficionados con un fan festival histórico.
Lo que prepara Jalisco:
- Treinta y nueve días de FIFA Fan Festival.
- Noventa mil habitaciones disponibles para turistas.
- Tres centros de entrenamiento de alto nivel: Estadio Jalisco, Academia Atlas y Verde Valle.
- Dos partidos de repechaje en marzo.
- Cuatro juegos del Mundial.
- Dos conciertos gratuitos en La Minerva: Maná y Alejandro Fernández.
- Un centro de voluntarios para atención internacional.
Guadalajara quiere ser el punto donde futbol, música y tradición se fusionen en un ambiente que solo Jalisco sabe dar.
Monterrey: infraestructura monumental
Samuel García no se guardó nada. Nuevo León se propuso ser la sede más norteña del Mundial y también la más moderna.
El estado trae la cartera de obras más grande del país: movilidad, seguridad, parques, transporte y un rediseño urbano a toda máquina.
Lo que prepara Nuevo León:
- El monorriel más largo del continente, con las nuevas líneas cuatro y seis del Metro.
- Renovación total del transporte público: cuatro mil camiones nuevos, climatizados y conectados.
- Blindaje estatal con Fuerza Civil, diez helicópteros y un nuevo cuartel general.
- Remodelación total del Aeropuerto Internacional de Monterrey y nuevos vuelos a Madrid, París, Tokio y más.
- La torre más alta de América Latina con mirador turístico en el piso cien.
- Ampliación del Parque Fundidora y un nuevo parque de cien hectáreas frente al estadio.
- Corredor verde que conecta estadio, parques y fan fest.
- Quinientas canchas nuevas en todo el estado.
- Un fan fest para ciento veinte mil personas por día, el más grande en la historia del torneo.
Monterrey quiere presumir un Nuevo León renovado… y mundialista.
Con ciudades vibrantes, obras de legado y una coordinación inédita con FIFA, México se perfila para recibir la Copa del Mundo más grande de la historia.
Las sedes no compiten entre sí: compiten juntas para que el Mundial dos mil veintiséis sea recordado como el más festivo, seguro, conectado y participativo que haya visto el continente.






