Este jueves, el presidente de la FIFA, Gianni Infantino, entregó a la presidenta de México, Claudia Sheinbaum, una réplica gigante de una entrada en primera fila para el partido inaugural del Mundial 2026, que se jugará el 11 de junio en el Estadio Azteca.
El asiento marcado con el número uno representa no solo el honor de presidir la ceremonia, sino también el papel protagónico de México en la mayor fiesta del fútbol.
El encuentro entre Sheinbaum e Infantino tuvo lugar en Palacio Nacional, donde ambos posaron sonrientes junto al trofeo mundialista, adelantando la emoción de lo que será un torneo sin precedentes: 48 selecciones, 104 partidos y tres países como anfitriones.
México, que ya hizo historia al organizar las ediciones de 1970 y 1986, se convertirá en el primer país en albergar tres Copas del Mundo. En total, las ciudades de Ciudad de México (5 juegos), Guadalajara (4) y Monterrey (4) recibirán 13 partidos, incluyendo la inauguración en el mítico Coloso de Santa Úrsula.
Más allá de lo deportivo, la cita mundialista tendrá un fuerte impacto económico. De acuerdo con la Federación Mexicana de Fútbol, el torneo podría dejar al país alrededor de 3 mil millones de dólares, de los cuales más de mil millones provendrán del turismo gracias a los 5.5 millones de visitantes esperados.
También se prevé la creación de 24 mil empleos y una inversión cercana a los 200 millones de dólares en la modernización de estadios.
Sheinbaum celebró la noticia en su cuenta de X, destacando que México vivirá “un momento extraordinario” y que la inauguración marcará con orgullo la tercera vez que la nación recibe el Mundial.




Agradezco la visita de Gianni Infantino, presidente de la FIFA, para conversar sobre el desarrollo de la Copa Mundial. México vivirá un momento extraordinario; tendrá el orgullo de ser sede de la inauguración en el Estadio Azteca el próximo 11 de junio de 2026. Recuerden que