Tras la sonada gresca a golpes en el Senado en donde agredió al presidente saliente del Senado Gerardo Fernández Noroña, Alejandro “Alito” Moreno, presidente nacional del PRI, encabezó una marcha de “apoyo” organizada por él mismo donde decenas de simpatizantes, algunos de ellos acarreados, se congregaron frente a la Diana Cazadora para corear consignas a su favor.
El evento, montado apresuradamente luego del bochornoso enfrentamiento físico, buscó proyectar una imagen de respaldo unánime al líder priísta. Ante el grupo, Moreno declaró con vehemencia: “al PRI nadie lo dobla, nadie lo echa para atrás”, en un claro intento de maquillar la crisis desatada por su propia conducta.
En un movimiento paralelo para retomar control, “Alito” Moreno informó por medio de un comunicado que acudirá personalmente a la sesión extraordinaria convocada por el mismo Fernández Noroña, a quien había enfrentado horas antes, sustituyendo a la senadora Carolina Viggiano.
La escena, lejos de ser una muestra espontánea de apoyo, evidenció la puesta en escena habitual de la política priísta, ya que algunos de los asistentes señalaron que los habían invitado a un programa de apoyo al campo mexicano, mismo que terminó en un acto de apoyo a Moreno.
Por su parte, Alito, además de criticar a la presidenta Claudia Sheinbaum, presentó una denuncia contra Fernández Noroña y su asistente, por presuntas amenazas, misma que compartió en redes sociales.














