Desde 2021, México ha reforzado su estrategia para contener al gusano barrenador del ganado, una plaga de alto riesgo para la salud animal y la economía agropecuaria. Javier Calderón, director general de Administración e Informática del Servicio Nacional de Sanidad, Inocuidad y Calidad Agroalimentaria (SENASICA), informó que el país mantiene bajo control la presencia de esta plaga gracias a un protocolo sanitario intensivo, alineado a estándares internacionales.
Explicó que el gusano barrenador se encontraba confinado desde 2006 en el Tapón del Darién, entre Panamá y Colombia. Sin embargo, en 2022 comenzó a salir de su zona de contención, y para julio de 2023 Panamá declaró un estado de emergencia.
Ante este riesgo, México activó un plan de respuesta sanitaria nacional que incluyó capacitación a productores, fortalecimiento de infraestructura y vigilancia activa.
Uno de los puntos críticos recientes fue detectado el 8 de junio en Ixhuatlán de Madero, Veracruz. Ahí se desplegaron de inmediato 20 médicos veterinarios para contener el foco. Las acciones incluyeron visitas a unidades de producción, atención directa al ganado infectado, verificación de heridas, vigilancia de traspatios y control de movilización de animales.
Como medida complementaria, se inició la liberación de moscas estériles para frenar la reproducción del gusano.
“El número de casos activos ha disminuido significativamente; pasamos de 481 a 392 animales en proceso de recuperación”, informó Calderón. Esta reducción marca un punto de inflexión en la estrategia, y se considera que el caso detectado en Veracruz fue una incursión puntual. No se han registrado casos secundarios, por lo que se prevé que en menos de dos semanas el brote quede completamente inactivo.
SENASICA ha segmentado el país en zonas de contención, amortiguamiento y libres de la plaga, con protocolos específicos para cada una. Además, utilizan modelos climáticos para anticipar posibles brotes y actuar con rapidez. Calderón destacó que la clave del éxito ha sido la capacidad de respuesta inmediata y la colaboración con los productores ganaderos.
“Estamos preparados para encapsular cualquier brote. Nuestro objetivo es claro: evitar que el gusano barrenador se establezca en México”, concluyó.