Con más de 26 mil tiendas del Bienestar en operación en las comunidades más apartadas del país, el programa Alimentación para el Bienestar se consolida como un modelo autosustentable que no depende de subsidios gubernamentales. Así lo afirmó la presidenta de México, Claudia Sheinbaum, al destacar que esta estrategia social opera a través del acopio, procesamiento y venta de productos del campo mexicano, generando sus propios recursos.
“Es importante señalar que este programa no tiene una inyección directa de recursos, salvo el precio de garantía inicial. Se sostiene por sí mismo con lo que se recauda de las ventas”, explicó Sheinbaum. Esta dinámica permite comprar directamente a pequeños productores, especialmente aquellos que forman parte de Sembrando Vida, como en el caso del cacao cultivado de forma agroecológica en Chiapas y Tabasco.
El esquema garantiza precios justos para productos como maíz, frijol, miel, café y chocolate, los cuales son procesados y comercializados en las tiendas del Bienestar. Lo recaudado se reinvierte para seguir apoyando a los productores, creando un ciclo económico que beneficia tanto a comunidades rurales como a consumidores.
Además de asegurar una alimentación saludable y a precios accesibles, el programa representa una alternativa sólida para la inclusión de pequeños productores en el mercado nacional, en regiones donde normalmente no llegan cadenas comerciales.
“Es un proyecto de comercio justo, de bienestar comunitario, de salud y de dignidad para quienes producen y para quienes consumen”, concluyó la presidenta, quien adelantó la expansión del catálogo de productos en los próximos meses.