La cita fue a las 11:00 de la mañana en un café sencillo. Llegué primero al lugar. El lugar es un café recién inaugurado que apenas lleva poco tiempo y solo venden mezclas de café y sus variedades, como capuchinos, y si prefieres algo más fuerte, ofrecen negronis y otras bebidas con café.
El diputado Leonardo Almaguer Cárdenas llegó poco después. Desde que lo conocí, fue haciendo campaña y llevando una camisa mezcla entre polo y playera, sin cuello y con botones, con el logotipo del Partido del Trabajo y las palabras “Firmes y Dignos”. Algunos podrían considerar su vestimenta como un signo de fanatismo, pero yo lo interpreto como alguien que realmente cree en su movimiento y en los principios de su partido, y orgulloso lo ostenta. Esto se refleja en cómo ha votado en las asambleas del Congreso del Estado, lo cual fue el motivo de mi acercamiento.
Me acerqué al diputado para conocer su posicionamiento político y el razonamiento detrás de sus votos, lo cual me quedó claro después de nuestra conversación. Haciendo una comparación con los diputados de los partidos, que es del conocimiento de los jaliscienses, esos diputados al llegar al Congreso del Estado olvidaron las camisetas que se pusieron cuando andaban en campaña y se pusieron al entrar al edificio del congreso la de sus intereses personales.
Solo basta ver en qué se han convertido, en una bazofia política. Ahora que se dio el receso por vacaciones, me pregunto: ¿irán estos diputados a sus distritos a informar a sus votantes por qué votan todo a favor del gobernador? Ya me los imagino cantinfleando, pero ese es otro tema, no para ahora que todavía no desayunamos.
El diputado también tenía una reunión con una organización civil que promueve las artes entre los jóvenes. Durante la reunión, el diputado dejó clara su postura como ateo por convicción, pero también expresó su respeto por la obra de Jesús y lo que está escrito en la Biblia. Hizo una alegoría de Jesús como un activista social en favor de los desposeídos y la asistencia a la población en general, con énfasis en los más necesitados. Escuchar a alguien hablar de esa manera te hace sentir de alguna forma respaldado, siempre atento y mirando a los ojos a cada persona a la que se refería o le respondía algo directamente.
Invitó a sentarse a varios ciudadanos que también solicitaron verlo, diciendo que lo que se va a hablar no es privado y que debe ser del conocimiento de todos. Sabe el diputado que el arma más poderosa de los ciudadanos después del voto es el derecho y el acceso a la información. Me dediqué a escuchar su conversación. Tiene un genuino interés de llevar el arte a su distrito, que irónicamente en este presupuesto que votaron los diputados de mayoría morenistas, dejaron sin un peso a la cultura.
Resaltó que la cultura también es un derecho y, con el enfoque de la estrategia de seguridad que está llevando el gobierno federal, donde dice atacar las causas de la delincuencia, la cultura debe ser una de ellas. Dice el diputado que en los grupos artísticos te sensibilizas y te da un sentido de pertenencia, que ahí formas una familia, en un ambiente más sano y le ofrece a los jóvenes más alternativas. ¿Acaso los diputados morenistas no les dio el intelecto para tener esta visión y dejar sin presupuesto a Cultura en Jalisco? ¿Al gobernador tampoco le gustará el acceso a la cultura?
Cuando el diputado me dedica tiempo, me pone la mano en el hombro y me llama por mi nombre y me dice: “El congreso es un edificio que te chupa el alma si no tienes convicciones. Muchos ahorita están como zombis, ves a un cuerpo ahí caminando y levantando la mano para asentir lo que el gobernador les indica”.
Mientras me dice eso, reflexiono sobre de qué chingados nos sirvió darle mayoría a los diputados de Morena. Si bien el paquete de reformas que se envió desde el sexenio pasado, nuestro presidente Andrés Manuel, esas las sacaron adelante, pero decisiones para el estado de Jalisco actúan en contra, favoreciendo al gobernador y su grupo (de intereses) que, no siendo ingrato, si se analizan esas propuestas, no son en favor de ayudar a la ciudadanía. Antes yo decía que MC era el PAN naranja, ahora digo que Morena en Jalisco ya no es guinda, es naranja y ahora que Alfaro ya no está, será Carlos Lomelí quien cante “nanananana nanana” o como se cante.
Habrá que no quitarle la vista al diputado, está haciendo un trabajo congruente, no es llevar la contraria por llevarla. Como dice, nada de lo que se ha presentado es para facilitarles la vida a los ciudadanos, siguen siendo prácticas arcaicas y todo en su mayoría es recaudatorio. Así no se ayuda a la población, dice. Después de escucharlo hablar y cómo trata a las demás personas, me queda claro que volveré a buscarlo, pero esta vez le pediré que si no tiene más camisas con esas palabras “Firmes y Dignos” para regalárselas a los diputados de Morena, pues ya que.
Atte: Usted y yo.
Por: Jose F Chávez
X: @Anuc_Franco
















