México es todavía uno de los países más conservadores de occidente, sin embargo desde la entrada de la 4T y el impulso de la Revolución de las Conciencias, se han registrado avances. Organizaciones LGBTQ+ han contabilizado una disminución en los asesinatos cometidos contra integrantes de sus poblaciones.
En el año 2023 se contabilizaron 65 crímenes de odio contra las Comunidades LGBTQ+, 20 menos que el año anterior. La Red Sin Violencia LGBT, integrada por 10 organizaciones, asegura que se redujo un 23.5 por ciento la tasa de muertes violentas.
Sin embargo, alertan los defensores de derechos humanos, que no todo está ganado pues aún existe invisibilización de los casos en los medios masivos de comunicación o ni siquiera son denunciados ante las instancias correspondientes.
La mayoría de las víctimas son mujeres trans, registrando 43 decesos violentos, le siguen los hombres homosexuales con 16 casos contabilizados en 2023.
Crear sistemas de información y registro de la violencia ejercida en contra de las personas LGBT, que aporten estadísticas desagregadas y diferenciadas, atendiendo a las especificidades de la diversidad sexual y de género, con un enfoque interseccional”, proponen las organizaciones.
Obviamente lo que piden las organizaciones son recursos económicos para poder operar. Pero el nuevo enfoque impulsa reducir los gastos y hacer que sean las propias autoridades municipales, estatales y federales, quienes cumplan con su obligación de atender, investigar y contabilizar, así como la prevención de más asesinatos contra las poblaciones históricamente vulneradas, como las Comunidades LGBTQ+.
Otras voces LGBTQ+ prefieren exigir a las autoridades mencionadas, que cumplan con sus obligaciones, pues los recursos destinados a un nuevo sistema de información, solo duplicaría funciones. Se trataría de que el INEGI, en coordinación con las fiscalías, retomen esta problemática.















