El crecimiento económico de México en la primera mitad del año ha sobresalido entre las economías latinoamericanas, y los datos positivos han sorprendido a los economistas con su resiliencia, según expertos. A medida que México enfrenta la posibilidad de un deterioro de las condiciones económicas, e incluso una recesión potencial en los Estados Unidos, el país se destaca como un claro ganador en la región.
Durante el primer trimestre, el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI) informó un crecimiento del 1 por ciento en el Producto Interno Bruto (PIB), marcando el sexto trimestre consecutivo de crecimiento positivo y demostrando un desempeño sólido durante los primeros meses del año. Además, el PIB del primer trimestre aumentó un 3.7 por ciento en comparación con el año anterior.
A pesar de las expectativas de que el crecimiento de México podría suavizarse debido a la desaceleración de la economía de Estados Unidos y el aumento de las tasas de interés, el país ha continuado superando las expectativas. En abril, México registró un crecimiento del 0.8 por ciento en comparación con el mes anterior, marcando su mejor desempeño mensual en más de un año. Además, el indicador económico IGAE (Indicador Global de Actividad Económica) mostró un aumento del 3.3 por ciento en comparación con el año anterior, según cifras ajustadas estacionalmente.
La inflación en México también ha mostrado una tendencia a la baja, con una tasa anual del 5.18 por ciento en mayo, una mejora significativa en comparación con el 6.25 por ciento registrado en abril. Aunque la inflación aún se encuentra por encima del objetivo del Banco de México del 3 por ciento, más o menos un punto porcentual, estas cifras indican una creciente confianza en el desempeño económico futuro de México.
La moneda mexicana, el peso, ha sido una de las más fuertes del mundo frente al dólar estadounidense en 2023, lo que refleja su fortaleza económica y la confianza de los inversores. Además, México ha atraído flujos significativos de inversión de Estados Unidos y China, su banco central ha implementado una política monetaria restrictiva antes que la mayoría de los otros bancos centrales y mantiene niveles bajos de deuda en comparación con otros países.
La estabilidad y fortaleza del peso mexicano han contribuido a su posición como una de las monedas más resistentes y atractivas del mundo. Además, México ha aprovechado la tendencia de “nearshoring” en la que las empresas buscan ubicar su producción más cerca del mercado consumidor de Estados Unidos. Esto ha llevado a un aumento en las exportaciones mexicanas, lo que a su vez impulsa el crecimiento económico del país.
Si bien existen riesgos y desafíos por delante, como la desaceleración económica de Estados Unidos, México está posicionado para mantener un crecimiento económico sólido en 2023 y más allá. Las proyecciones del Banco de México y la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE) sugieren un crecimiento continuo en los próximos años, respaldado por la inversión, la demanda interna y la estabilidad del peso.