La presidenta Claudia Sheinbaum rechazó las declaraciones de Inés Gómez Mont, quien argumentó ante las autoridades de Estados Unidos que ella y su familia eran víctimas de persecución en México por su ideología conservadora, argumento con el que solicitó asilo político en ese país.
Durante la conferencia mañanera de este martes 3 de noviembre, la mandataria negó que exista una persecución ideológica contra la exconductora y sostuvo que las investigaciones judiciales en su contra comenzaron antes de que iniciara su administración.
Sheinbaum fue contundente al señalar que Gómez Mont enfrenta acusaciones por presuntos delitos y no por sus posturas políticas.
La solicitud de asilo de la expresentadora fue presentada en julio de 2022, junto con su esposo, el empresario Víctor Manuel Álvarez Puga. En ella argumentaron que su familia era perseguida en México por su ideología conservadora y que regresar al país implicaría el riesgo de ser detenidos.
Tres órdenes de aprehensión en México
El caso tomó un nuevo rumbo luego de que Inés Gómez Mont fuera detenida el pasado 30 de octubre por agentes del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) en Florida, Estados Unidos.
La fiscal general de la República, Ernestina Godoy, informó que la exconductora tiene tres órdenes de aprehensión vigentes en México: una por su probable participación en delincuencia organizada y operaciones con recursos de procedencia ilícita, y dos más por defraudación fiscal equiparada.
De acuerdo con las investigaciones de la Fiscalía General de la República (FGR), Gómez Mont presuntamente recibió recursos provenientes de un esquema de desvío de dinero público mediante empresas fantasma, a través de contratos cercanos a los 2 mil 450 millones de pesos.
Además, la Fiscalía sostiene que habría declarado ingresos inferiores a los realmente obtenidos durante 2014 y 2016, con lo que presuntamente omitió el pago de más de 13 millones de pesos en impuestos.
Godoy explicó que México solicitó desde septiembre de 2025 la detención provisional de Gómez Mont con fines de extradición y que recientemente se intercambió información con las autoridades estadounidenses.
Por ahora, su detención responde a una situación migratoria y no representa una extradición automática. La FGR también informó que busca su deportación y que, si Estados Unidos determina su regreso a México, ejecutará las órdenes de aprehensión correspondientes.
La Fiscalía recordó que la exconductora conserva la presunción de inocencia y que serán los tribunales mexicanos los encargados de determinar su responsabilidad.















