En un discurso en ocasiones incoherente en la palestra de la Asamblea General de la ONU, el presidente Donald Trump arremetió contra sus habituales adversarios este martes.
Sobre la República Islámica de Irán, que ha destruído 15 bases estadounidenses en la región, Trump advirtió el posible uso de armas de destrucción masiva:
“¿Debo dejar que Irán se reconstruya o debo aniquilarlos? Creo que llegaremos a un acuerdo tras la elección”.
Sobre México, señaló que “es el epicentro de la violencia de los cárteles. Es inaceptable que Estados Unidos comparta una frontera de más de 3mil 200 kilómetros con un territorio controlado por cárteles enemigos”.
Por supuesto, Trump no mencionó a las decenas de millones de adictos a las drogas en Estados Unidos, ni a las armerías que proporcionan armas a dichas agrupaciones criminales.
Sobre Cuba, Trump siguió la línea de su Secretario de Estado, Marco Rubio: “mi administración también busca un cambio fundamental en la situación en Cuba… caerá”.
Las declaraciones de Trump provocaron que la delegación cubana abandonara el recinto durante la diatriba del líder estadounidense.















