La senadora con licencia de Morena, Julieta Ramírez, fue señalada por un noticiero de Televisa sobre que presuntamente el Gobierno de Estados Unidos la investiga por “asociación delictuosa”, de acuerdo a la investigación del canal N+. Según el medio, la legisladora, quien busca ser gobernadora de Baja California, habría establecido contacto con el Departamento de Justicia estadounidense para entregar información a cambio de beneficios procesales, con la mira puesta en convertirse en testigo colaborador.
Ramírez reaccionó con ironía en sus redes sociales: “¡Semana nueva, mitote nuevo!”, escribió en X, y calificó la información como “el más reciente episodio de guerra sucia” del canal. Ante una consulta directa de el diario español de derecha EL PAÍS, la senadora fue contundente: “Lo niego totalmente. Es una farsa”.
No obstante, N+ sostiene que tuvo acceso al supuesto acuerdo entre la fiscalía del condado de San Diego y la política morenista, en el que ella aceptaría participar en una reunión con autoridades federales para “proporcionar información confiable”. A partir de ese encuentro, los agentes definirían si Ramírez podría recibir algún privilegio. El reportaje incluye extractos del documento, pero no muestra la firma de la senadora ni pruebas fehacientes de su conformidad.
El conductor del noticiero estelar de N+, Enrique Acevedo, salió al paso de las críticas y defendió la investigación: “Son datos duros, verificables e incontrovertibles que muestran cómo usted y sus abogados buscan un acuerdo de cooperación con los fiscales del Departamento de Justicia que la investigan en EE.UU. por asociación delictuosa”, le respondió directamente a Ramírez.
El escándalo estalla en pleno proceso interno de Morena para definir sus candidatos rumbo a las elecciones de 2027, donde se renovará la Cámara de Diputados y se disputarán 17 gubernaturas. La competencia entre los aspirantes del partido oficialista es feroz, y Baja California es un termómetro de esa tensión. El reportaje identifica a Ramírez como la delfín de la gobernadora Marina del Pilar, pero fuentes de Morena señalan que la mandataria ya habría inclinado su apoyo hacia el alcalde de Tijuana, Ismael Burgueño, con quien Ramírez libra una pulseada por la candidatura estatal.
El caso además se da en un contexto delicado: medios estadounidenses han publicado en meses recientes que varios funcionarios morenistas han buscado acercamiento con Washington para ofrecer información contra sus propios compañeros de partido, con el fin de eludir investigaciones en su contra. Incluso la propia gobernadora de Baja California ha intentado recuperar su visa —revocada sin razones claras— mediante contactos con autoridades de EE.UU.
Por su parte, Ariadna Montiel, máxima dirigente de Morena, dio su respaldo a Julieta, ante lo que considera un ataque de la derecha.

















