La discusión sobre cuánto deben ganar los integrantes del Poder Judicial volvió a la conferencia presidencial. Claudia Sheinbaum defendió la reducción de las percepciones de los ministros de la Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN) y puso sobre la mesa los beneficios que fueron eliminados con la nueva integración del máximo tribunal.
La presidenta mostró este martes una comparación de las condiciones económicas que tenían los ministros antes de la reforma judicial y las que mantienen actualmente, como parte de su balance sobre el primer año del nuevo esquema de elección judicial.
Uno de los cambios más visibles está en el salario. Según los datos expuestos por Sheinbaum, la remuneración bruta mensual pasó de 297 mil 403.77 pesos a 186 mil 485.75 pesos. Es decir, actualmente un ministro recibe alrededor de 111 mil pesos menos al mes que bajo el esquema anterior.
“Todavía le podían bajar un poquito”, dijo la presidenta al referirse al monto vigente.
Pero la diferencia no se limita al sueldo. El nuevo esquema también redujo prestaciones como el aguinaldo y la prima vacacional. El primero pasó de 584 mil 596 pesos a 376 mil 961 pesos, mientras que la segunda quedó en 62 mil 162 pesos, frente a los 95 mil 474.68 pesos que se otorgaban anteriormente.
Sheinbaum también destacó que dejaron de otorgarse diversos beneficios adicionales que formaban parte del paquete de prestaciones de los ministros.
Entre ellos se encontraban recursos para consumo en restaurantes por más de 58 mil pesos mensuales, un pago anual por riesgo cercano a 640 mil pesos y apoyos para medicamentos del ministro y su cónyuge por más de 237 mil pesos al año.
También quedaron fuera apoyos para lentes, estímulos por antigüedad y el llamado fondo de separación individualizado, mecanismo que podía representar una acumulación de hasta 20 millones de pesos al término de una trayectoria de 15 años en el cargo.
No todos los recursos institucionales desaparecieron. La presidenta precisó que continúa el apoyo para combustible, aunque bajo una condición distinta: debe destinarse a vehículos oficiales y no a unidades utilizadas para fines personales.
La presentación de estas cifras formó parte del balance realizado por el gobierno federal a un año de la llegada de la nueva integración de la Suprema Corte, cuyos integrantes asumieron sus cargos después de la elección judicial.
Para Sheinbaum, la modificación de las remuneraciones forma parte del cambio en la concepción del servicio público que busca impulsar la reforma: reducir privilegios y ajustar las percepciones de los altos funcionarios a un nuevo esquema institucional.

















