El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, volvió a colocar a México en el centro de su discurso comercial y aseguró que su país podría prescindir de las importaciones mexicanas, al afirmar que el mercado mexicano solo ofrece productos como “tamales picantes y tomates”.
Durante una comparecencia ante periodistas en el Despacho Oval, Trump sostuvo que Estados Unidos registra un déficit comercial anual de alrededor de 195 mil millones de dólares con México y planteó que, en caso de romper el intercambio, su país no tendría mayores pérdidas.
Ellos no tienen nada que nosotros realmente necesitemos”, afirmó el mandatario, quien agregó que Estados Unidos cuenta con petróleo y otros recursos suficientes para abastecerse por sí mismo.
Sin embargo, Trump matizó su postura al señalar que no pretende cortar la relación comercial con México, principalmente por la relación que mantiene con la presidenta Claudia Sheinbaum.
No quiero hacer eso porque nos llevamos muy bien con la presidenta. Nos cae bien la presidenta, la respetamos mucho”, expresó.
Las declaraciones ocurren mientras Washington mantiene abiertas las negociaciones comerciales con México y de cara a una nueva etapa de conversaciones sobre el futuro del Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC).
La relación comercial entre los tres países enfrenta además un escenario de mayor tensión después del deterioro del diálogo entre Estados Unidos y Canadá y de la imposición de nuevos aranceles entre ambos países.
En el caso de México, los gobiernos de Trump y Sheinbaum mantienen conversaciones sobre aranceles y comercio, particularmente en sectores como el automotriz, acero, aluminio y agricultura.
La presidenta mexicana ha reconocido que existen diferencias con Washington, pero ha insistido en que ambos gobiernos mantienen un diálogo permanente para alcanzar acuerdos.
La postura de Trump también contrasta con la elevada integración de las cadenas productivas de América del Norte, en las que México y Estados Unidos participan de manera conjunta en industrias como la automotriz, electrónica, agroalimentaria y manufacturera.
Las declaraciones del mandatario estadounidense llegan mientras ambos países se preparan para continuar las negociaciones comerciales durante septiembre.

















