México prepara una expansión histórica de su infraestructura energética. Durante su Segundo Informe de Gobierno, la presidenta Claudia Sheinbaum presentó un plan para incorporar 32 mil megawatts adicionales al Sistema Interconectado Nacional, aumentar la participación de las energías renovables de 24% a 38% y reforzar el papel de Pemex y la Comisión Federal de Electricidad.
La administración también modificó la Constitución para devolver a ambas compañías su carácter de empresas públicas, mientras impulsa nuevos esquemas de participación privada bajo control estatal.
En generación eléctrica, el gobierno reportó la conclusión de seis nuevas plantas de ciclo combinado, con una capacidad conjunta de 3 mil megawatts.
También fueron rehabilitadas, modernizadas y repotenciadas ocho centrales hidroeléctricas, con el objetivo de ampliar la oferta eléctrica y aprovechar la infraestructura existente.
En febrero de 2026, el gobierno convocó a empresas privadas a participar en proyectos bajo un esquema de 54% de participación pública y 46% privada.
Como resultado, fueron aprobados 38 proyectos, que aportarán 8 mil 25 megawatts de generación eléctrica y más de 2 mil 500 megawatts de almacenamiento.
La inversión estimada asciende a 10 mil 600 millones de dólares.
CFE también puso en marcha un plan superior a 244 mil millones de pesos para ampliar y modernizar las redes de transmisión y distribución, consideradas clave ante el crecimiento de la demanda eléctrica.
Para las comunidades más apartadas
El Plan de Justicia Energética ha realizado 20 mil 377 obras de electrificación, con beneficios para más de 600 mil personas en 13 mil comunidades.
La meta oficial es alcanzar una cobertura de 99.9% de electrificación para 2030.
El gobierno sostiene que la soberanía energética no consiste únicamente en producir más electricidad o combustibles, sino en garantizar que el servicio llegue a las comunidades históricamente excluidas.
Pemex busca recuperar terreno
En el sector petrolero, Pemex redujo su deuda en 20 mil millones de dólares y actualmente produce 1.77 millones de barriles diarios, de acuerdo con las cifras presentadas durante el informe.
La empresa también registra una producción cercana a 5 mil millones de pies cúbicos diarios de gas natural y una capacidad de procesamiento superior a 1.5 millones de barriles diarios en el Sistema Nacional de Refinación.
El gobierno defendió la operación de la refinería Olmeca de Dos Bocas, Tabasco, al señalar que ha contribuido a enfrentar el incremento internacional en los precios de los combustibles.
Además, se construyen dos coquizadoras en Tula y Salina Cruz para producir más gasolina y diésel con bajo contenido de azufre.
Más gasoductos para el sureste
El Plan Nacional de Gasoductos contempla una inversión de 141 mil millones de pesos hacia 2030.
La estrategia busca ampliar la red de transporte de gas natural, fortalecer el suministro y atender la creciente demanda energética del sureste del país.
Con este paquete de proyectos, el gobierno plantea una nueva etapa para el sector energético: más generación eléctrica, mayor participación de renovables, inversión privada bajo control público y un Pemex fortalecido.
La apuesta es que México avance hacia una transición energética sin renunciar al control del Estado sobre sus sectores estratégicos.

















