El futuro de Julián Álvarez volvió a convertirse en uno de los principales temas del mercado de fichajes después de que Joan Laporta confirmara que el Barcelona mantiene vigente su oferta por el delantero argentino.
Sin embargo, prácticamente de inmediato llegó una contundente respuesta desde el Atlético de Madrid, donde consideran que la operación con la escuadra blaugrana está completamente descartada.
Joan Laporta confirma que la oferta por Julián Álvarez sigue vigente
Joan Laporta explicó que Barcelona ya presentó formalmente una propuesta y que incluso habló directamente con Miguel Ángel Gil Marín para comunicarle el interés.
“La propuesta del Barça está vigente en el caso de que quieran vender”, aseguró el presidente culé, quien también insistió en que desde su perspectiva “parece ser que el jugador quiere venir al Barça”.
El dirigente explicó que inicialmente decidió detener las negociaciones después de que Atlético le comunicara que no pretendía desprenderse de Julián. Sin embargo, el equipo habría recibido posteriormente información sobre supuestas negociaciones de los Colchoneros con otros equipos.
Atlético de Madrid responde: “La única víctima del caso Julián somos nosotros”
Fuentes autorizadas del Atlético de Madrid aseguraron al diario Marca que la postura respecto a Barcelona no ha cambiado y que el problema ya supera cualquier cuestión económica.
“El jugador está siendo victimizado, pero la única víctima del caso Julián somos nosotros. Hay un 0% de probabilidades de venderlo al Barça. Esta situación no va de dinero, va de dignidad”, sentenciaron.
Los Colchoneros consideran además que todo el proceso le ha provocado perjuicios “económicos y sociales” y denunció la existencia de “muchas mentiras y medias verdades” alrededor del caso.
Atlético de Madrid ya rechazó hasta 200 millones por Julián Álvarez
Miguel Ángel Gil Marín, presidente del club había asegurado desde julio que Atlético de Madrid no aceptaría 100, 150 ni siquiera 200 millones de euros por el delantero argentino.
Julián Álvarez tiene contrato hasta 2030 y cuenta con una cláusula de rescisión de 500 millones de euros, una posición contractual que permite a Los Colchoneros mantener prácticamente todo el control sobre su futuro.
La situación deportiva tampoco ayuda a reducir la tensión. La Araña fue recibido con silbidos por parte de la afición durante su aparición frente al Villarreal y este miércoles no participó en el entrenamiento debido a una “indisposición”.











