Más de 3 mil 116 millones de pesos cuesta el contrato que Grupo Turbofin, empresa dirigida por Eduardo Flegman Lijtszain, tiene para proporcionar mil patrullas a la policía capitalina, pero algunas de esas camionetas ya recorren las calles golpeadas, abolladas y con daños visibles.
Mientras el millonario acuerdo obliga a la compañía a proporcionar mantenimiento, reparaciones y hasta vehículos de sustitución, policías de la Secretaría de Seguridad Ciudadana (SSC) consultados por este medio acusan que la atención de las unidades dañadas puede tardar más de lo necesario.
Los uniformados, quienes pidieron mantener sus nombres bajo reserva por temor a represalias, cuestionaron el servicio proporcionado por Turbofin y aseguraron que los problemas comienzan cuando una camioneta necesita ingresar a reparación.
Según sus testimonios, el retiro y sustitución de las patrullas dañadas no siempre ocurre con rapidez.
Y mientras llega la solución, aseguran, hay unidades que siguen en operación cargando las huellas de golpes y accidentes.
Todo ello pese a que el contrato de la empresa encabezada por Flegman Lijtszain se cuenta en miles de millones de pesos.
¡Pagan millones y circulan abolladas!
Los golpes no están escondidos.
Durante recorridos realizados por fotógrafos de este medio fueron detectadas camionetas de la SSC con daños visibles en diferentes partes de la carrocería.
Defensas golpeadas, puertas abolladas, cajas deterioradas, afectaciones en salpicaderas y daños en partes frontales forman parte de las condiciones observadas en algunas unidades.
También fueron localizadas camionetas con deformaciones compatibles con impactos y piezas visiblemente deterioradas o desprendidas.
Para los elementos consultados, ver una patrulla golpeada no es lo más grave.
Lo preocupante, sostienen, es cuánto puede tardar en regresar a condiciones adecuadas una vez que el daño es reportado.
Los agentes calificaron como deficiente el servicio que reciben y señalaron que las demoras terminan repercutiendo directamente en la operación policial.
Una camioneta parada, explicaron, significa una patrulla menos recorriendo las calles.
¡FLEGMan, al frente del contrato millonario!
Grupo Turbofin, dirigido por Eduardo Flegman Lijtszain, consiguió el contrato SSC/078/2025, firmado el 30 de mayo de 2025 con la Secretaría de Seguridad Ciudadana.
El acuerdo contempla nada menos que mil camionetas pick up RAM modelo 2024, equipadas con motor V6 y tracción 4×2, además de su acondicionamiento como vehículos policiales.
La vigencia comenzó el 1 de julio de 2025 y se extenderá hasta el 30 de octubre de 2028.
Pero lo que llama la atención son los números:
- Cada mes, la SSC debe pagar 67 millones 169 mil 712 pesos antes de IVA por el servicio.
- Al terminar el contrato, considerando impuestos, el monto llegará a 3 mil 116 millones 674 mil 636.80 pesos.
- Por si fuera poco, Turbofin recibió un anticipo por 779 millones 168 mil 659.20 pesos.
- Es decir, cientos de millones fueron entregados por adelantado dentro de un negocio que terminará superando los 3 mil millones de pesos.
¡No sólo es rentarlas!
La responsabilidad de Turbofin no termina con poner las llaves de las camionetas en manos de los policías.
El contrato establece que la compañía también debe encargarse del mantenimiento y las reparaciones de los vehículos, además de seguros y sustituciones temporales cuando una unidad quede imposibilitada para prestar servicio.
Para el periodo correspondiente al recorrido de este medio existe además otra obligación: garantizar una disponibilidad mínima de 93 por ciento.
Traducido a unidades, significa que por lo menos 930 de las mil patrullas deben estar disponibles.
Es precisamente ahí donde los testimonios de los policías ponen el foco.
Los elementos aseguran que cuando una patrulla resulta dañada, los tiempos para atenderla o sustituirla pueden prolongarse.
Mientras tanto, sostienen, los sectores policiales tienen que ajustar su operación a los vehículos que permanecen disponibles.
¡Contratos les sobran!
El negocio de Turbofin con el Gobierno no termina en las patrullas capitalinas.
De acuerdo con registros de Compras MX, tan sólo durante 2026 la compañía consiguió al menos cuatro contratos con dependencias federales.
El monto máximo conjunto de esos acuerdos asciende a 83 millones 706 mil 899 pesos.
A ello se suma lo reportado en Quintana Roo.
Durante 2025, medios de aquella entidad informaron sobre la participación de Turbofin en un contrato estimado en mil 200 millones de pesos, relacionado con el suministro de 334 vehículos policiales y un helicóptero para Playa del Carmen.
Grupo Turbofin está vinculado con la familia Lijtszain, propietaria también de Grupo Traxión.
Los contratos crecen y las cifras se acumulan.
Pero para los policías consultados, la cuenta que realmente importa es otra: cuántas patrullas tienen disponibles cada día para salir a enfrentar a la delincuencia.
Porque mientras Turbofin, encabezada por Eduardo Flegman Lijtszain, tiene en sus manos un contrato superior a 3 mil 116 millones de pesos, algunas de las camionetas que deberían estar al cien circulan mostrando golpes y desperfectos.















