El endurecimiento de la política migratoria en Estados Unidos y el incremento de los operativos del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE, por sus siglas en inglés) han colocado nuevamente bajo la lupa las condiciones en las que son detenidos miles de migrantes, entre ellos mexicanos. Desde el regreso de las redadas masivas y el reforzamiento de las acciones migratorias, organizaciones defensoras de derechos humanos han denunciado presuntas violaciones, falta de atención médica y condiciones inadecuadas dentro de los centros de detención.
En ese contexto, el Gobierno de México informó este miércoles que 17 personas de nacionalidad mexicana han fallecido bajo custodia o durante operativos del ICE, una cifra que calificó como preocupante y que ya motivó acciones diplomáticas e internacionales.
Durante la conferencia matutina de la presidenta Claudia Sheinbaum, el secretario de Relaciones Exteriores, Roberto Velasco, detalló que 14 de los fallecimientos ocurrieron mientras los connacionales permanecían bajo custodia del ICE, mientras que tres más perdieron la vida durante operativos realizados por esa agencia estadounidense.
Ante estos hechos, la Cancillería anunció una estrategia para exigir el esclarecimiento de cada caso y garantizar acompañamiento a las familias de las víctimas.
Entre las acciones emprendidas destacan el acompañamiento legal y humanitario permanente por parte de la red consular mexicana a los familiares de los connacionales fallecidos, respetando su dignidad y proceso de duelo.
Además, el Gobierno de México ha presentado 11 notas diplomáticas de protesta dirigidas a las autoridades estadounidenses, una por cada uno de los casos documentados, en las que exige investigaciones exhaustivas y el esclarecimiento de las circunstancias en que ocurrieron las muertes.
La Secretaría de Relaciones Exteriores también informó que la situación fue expuesta ante el Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos, al considerar que los hechos representan una preocupación en materia de derechos humanos.
De manera paralela, México presentó una solicitud formal ante la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) para que revise los casos y otorgue atención urgente a esta situación.
Las autoridades mexicanas reiteraron que continuarán utilizando todos los mecanismos diplomáticos y legales disponibles para proteger los derechos de los connacionales en el extranjero y exigir que las investigaciones se realicen con transparencia y apego a los estándares internacionales de derechos humanos.














