La dirigencia nacional de Morena fue contundente: no otorgará ningún permiso especial ni excepción a Félix Salgado Macedonio para que participe en la encuesta que definirá al candidato o candidata a la gubernatura de Guerrero. La postura oficial insiste en que las normas internas se aplican sin distinciones para toda la militancia.
El senador, quien aspiraba a relevar a su hija, la gobernadora Evelyn Salgado, había defendido su derecho a competir argumentando que, si el pueblo lo respaldaba, su caso quedaría fuera de cualquier acusación de nepotismo. Además, señaló que sus críticos más duros suelen ser quienes tienen a varios familiares ocupando cargos públicos.
Citlalli Hernández, presidenta de la Comisión Nacional de Elecciones de Morena, recordó que el partido prohíbe que parientes directos de gobernantes en activo busquen ser coordinadores estatales de la defensa de la transformación. “Quien milita en Morena debe asumir y respetar las reglas institucionales”, afirmó, y descartó que este rechazo genere fracturas internas, asegurando que el diálogo con Salgado Macedonio sigue abierto.
“Creo que Félix comprende la importancia del proyecto y de militar con apego a ciertas normas”, añadió Hernández.
Frente a esta negativa, el legislador insistió en que su intención no es ser candidato a gobernador, sino coordinador de campaña de quien resulte elegido por el partido, un cargo que definió como honorífico y sin sueldo. A través de declaraciones públicas, pidió al Comité Ejecutivo Nacional que le permita inscribirse en igualdad de condiciones, al considerar que sus derechos políticos están vigentes y que no hay impedimento legal para participar en la convocatoria.
“Si gano la encuesta, me quedo coordinando los comités y apoyamos a quien Morena designe como candidato”, reiteró, mientras la dirigencia mantiene firme su decisión.















