En una jornada electoral que batió récords de participación, el candidato de la derecha radical, Abelardo de la Espriella, se declaró vencedor de los comicios presidenciales colombianos para el período 2026-2030, basado en los resultados del conteo rápido oficial. Sin embargo, el escenario político permanece abierto, ya que el aspirante progresista, Iván Cepeda, desconoció esos números y anunció la impugnación de más de 33,000 mesas de votación, a la espera del escrutinio final que realizarán los jueces electorales.
Sin esperar el escrutinion final, medios derechistas del mundo y el Secretario de Estado estadounidense Marco Rubio se apresuraron a felicitar al derechista que apoyaron abiertamente durante la campaña.
De acuerdo con las cifras preliminares de la Registraduría Nacional, De la Espriella obtuvo 12.956.941 sufragios (49,66%), superando por un estrecho margen a Cepeda, quien alcanzó 12.707.117 votos (48,7%), con el 99,7% de las 122.000 mesas nacionales e internacionales escrutadas. La contienda estuvo marcada por una alta afluencia a las urnas: 25,6 millones de ciudadanos (64% del padrón) acudieron a votar, superando la histórica abstención del 52% que solía caracterizar al país.
A pesar de que el preconteo no tiene carácter vinculante según la ley colombiana, De la Espriella celebró el resultado en sus redes sociales y ante una multitud en Barranquilla. “Casi 13 millones de colombianos confiaron en este sueño llamado Patria Milagro. No hay vencedores ni vencidos; gobernaré para todos”, afirmó desde un escenario iluminado, mientras recorría las calles en un blindado “tigremóvil”. Además, presumió una llamada del presidente de EE.UU., Donald Trump, y el respaldo del secretario de Estado, Marco Rubio, quien ofreció cooperación en seguridad, migración y economía.
En la vereda opuesta, Cepeda, líder del Pacto Histórico, aceptó los números del preconteo pero advirtió que su movimiento irá hasta las últimas instancias legales. “Defenderemos las conquistas sociales: el salario vital, el bono pensional y la educación pública. No nos amedrentarán”, sentenció, y pidió movilización social mientras se espera el veredicto judicial. El presidente Gustavo Petro respaldó la impugnación y llamó a una “revisión mesa por mesa” de los formularios E-14, denunciando que la diferencia actual (0,3%) es reversible en el escrutinio definitivo.
La noche dejó imágenes de protestas en Cali, donde manifestantes quemaron banderas estadounidenses y se enfrentaron con la policía, en rechazo al triunfo del ultraderechista. El desenlace final de esta ajustada elección queda ahora en manos de los jueces, en un país que espera definir su rumbo entre la continuidad del cambio progresista y el giro hacia la derecha conservadora.















