La presidenta de México, Claudia Sheinbaum, rechazó este lunes que exista preocupación en su gobierno por las revelaciones que el exembajador estadounidense Ken Salazar adelanta en sus memorias sobre la captura de Ismael “El Mayo” Zambada.
Durante su conferencia matutina, la mandataria consideró prematuro emitir una valoración sobre el contenido del libro, ya que hasta ahora únicamente se conocen fragmentos difundidos por el diario Reforma, antes de la publicación oficial de la obra prevista para julio.
“Todavía no sabemos exactamente qué dice el libro porque lo que se conoce es un adelanto. Habrá que esperar a que salga completo”, señaló.
Las declaraciones atribuidas a Salazar sostienen que el expresidente Andrés Manuel López Obrador estaba preocupado por la información que pudiera proporcionar Zambada a las autoridades estadounidenses tras su detención en julio de 2024. Sin embargo, Sheinbaum afirmó que la verdadera inquietud del entonces mandatario era otra.
Según explicó, López Obrador cuestionó desde el primer momento las circunstancias en las que se produjo la captura del líder criminal en territorio estadounidense, particularmente por la falta de claridad sobre la posible participación de agencias de Estados Unidos sin conocimiento o coordinación con las autoridades mexicanas.
“No había preocupación por lo que pudiera declarar este personaje, sino por cómo ocurrió el traslado y la detención. Nunca quedó claro cómo fue que se llevaron al Mayo Zambada a Estados Unidos”, afirmó.
La presidenta recordó que Zambada contaba con órdenes de aprehensión vigentes en México, por lo que el debate no se centraba en la legalidad de su captura, sino en determinar si alguna instancia del gobierno estadounidense participó en una operación realizada sin informar previamente al Estado mexicano.
En ese contexto, Sheinbaum explicó que la relación entre López Obrador y Ken Salazar se enfrió debido a la falta de información sobre el operativo. Durante varios meses, el gobierno mexicano solicitó explicaciones a Washington para esclarecer si existió una planeación previa por parte de alguna agencia estadounidense.
La mandataria sostuvo que, de haberse confirmado una intervención de autoridades estadounidenses sin notificación a México, ello habría representado una violación a la soberanía nacional.
Asimismo, destacó que actualmente la cooperación bilateral en materia de seguridad opera bajo mecanismos de coordinación institucional. Indicó que cuando las autoridades estadounidenses cuentan con información relacionada con personas buscadas por la justicia mexicana, ésta se comparte con las instancias nacionales correspondientes para que sean las fuerzas mexicanas quienes actúen.
Respecto al caso de “El Mayo” Zambada, Sheinbaum señaló que las investigaciones continúan bajo la conducción del fiscal general de la República, Alejandro Gertz Manero, en comunicación con el Departamento de Justicia de Estados Unidos.
Finalmente, aseguró que su administración no tiene inquietud alguna sobre las posibles revelaciones contenidas en el libro ni sobre la información que el capo sinaloense pudiera haber proporcionado a las autoridades estadounidenses.















