El Mundial de 2026 se promociona como la edición más global, diversa e inclusiva en la historia del futbol. Sin embargo, una decisión tomada durante la conferencia de prensa previa al partido entre Brasil y Marruecos ha desatado críticas entre periodistas y aficionados hispanohablantes: no se permitió realizar preguntas en español.
La polémica surgió en el estadio MetLife de Nueva Jersey, donde un periodista mexicano intentó formular una pregunta en español al defensor marroquí Achraf Hakimi. Sin embargo, un moderador de FIFA lo interrumpió para recordarle que las preguntas debían realizarse únicamente en los idiomas autorizados para esa conferencia.
De acuerdo con la organización, las ruedas de prensa cuentan con traducción simultánea para el inglés y los idiomas solicitados por las selecciones participantes. En este caso estaban disponibles portugués, árabe, francés, italiano e inglés, pero no español.
La situación llamó especialmente la atención porque México es uno de los tres países anfitriones del torneo. Además, el español es uno de los idiomas más hablados en Norteamérica y la segunda lengua con más hablantes en Estados Unidos.
El episodio provocó indignación entre periodistas deportivos y usuarios en redes sociales, quienes cuestionaron cómo un Mundial organizado parcialmente en México puede excluir al español de uno de sus espacios oficiales de comunicación.
La controversia incluso llegó a figuras del periodismo deportivo, como José Ramón Fernández, quien calificó la medida como “incomprensible” y pidió una explicación sobre los criterios utilizados por FIFA.
Mientras el organismo argumenta razones logísticas relacionadas con la traducción simultánea, el incidente ha abierto un debate sobre si la diversidad que promueve el Mundial 2026 realmente se refleja en la práctica.















