La presidenta Claudia Sheinbaum reiteró que México respeta el principio de autodeterminación de las naciones, luego de que Estados Unidos mantuviera restricciones para la estancia de la selección de Irán y parte de su delegación durante la Copa del Mundo de 2026.
Durante su conferencia matutina, la mandataria señaló que, aunque el gobierno mexicano es partidario de la apertura internacional y de la construcción de la paz, cada país tiene derecho a definir sus propias políticas migratorias y de seguridad.
“Más allá de que nosotros somos partidarios de que debe abrirse el mundo y de la paz, cada país tiene su política y, en esa perspectiva, también somos partidarios de la autodeterminación de cada país”, expresó.
Sheinbaum explicó que la única intervención de México en este caso fue atender una solicitud de la FIFA para que la selección iraní pudiera establecer su centro de operaciones en Tijuana, Baja California, utilizando las instalaciones del Estadio Xolos como base de entrenamiento durante el torneo.
La situación se desarrolla en medio de un contexto geopolítico complejo. Originalmente, Irán tenía previsto concentrarse en Arizona, Estados Unidos, pero la incertidumbre sobre visados y las tensiones entre Washington y Teherán llevaron a trasladar su campamento a territorio mexicano. Además, varios integrantes de la delegación iraní, incluidos directivos y personal técnico, enfrentaron negativas de ingreso a Estados Unidos, lo que provocó reclamos de las autoridades deportivas iraníes ante la FIFA.
Aunque en días recientes el Departamento de Seguridad Nacional de Estados Unidos aclaró que los jugadores iraníes podrán ingresar a territorio estadounidense un día antes de cada partido de la fase de grupos, persisten restricciones para parte del personal de apoyo de la selección.
La presencia de Irán en Tijuana también ha adquirido un significado político. Diversos medios internacionales han destacado que el combinado asiático se encuentra a escasos kilómetros de la frontera estadounidense debido a las tensiones diplomáticas y militares entre ambos países, en un Mundial que ya enfrenta debates sobre seguridad, visados y movilidad internacional.
Irán disputará sus encuentros de la fase de grupos en ciudades estadounidenses como Los Ángeles y Seattle, mientras mantiene su concentración en México. La selección incluso advirtió a la FIFA que abandonaría los partidos si se presentan manifestaciones políticas dentro de los estadios relacionadas con la situación interna del país o con el conflicto que mantiene con Estados Unidos.
En este escenario, Sheinbaum evitó polemizar con la decisión estadounidense y sostuvo que la postura de México seguirá siendo la de colaborar como país anfitrión del Mundial 2026, respetando al mismo tiempo las determinaciones soberanas de las demás naciones.


















